Baptista encara su semana decisiva

  • Estos días acaba el trabajo en Marbella para, si el servicio médico lo aprueba, unirse la siguiente al grupo

Cada vez que vienen mal dadas, el nombre de Julio Baptista surge como una aparición fantasmagórica. El brasileño se metió al público en el bolsillo el año pasado y tiene fama de gurú. Por ello, muchos de los aficionados creen que su vuelta al equipo resolverá gran parte de las deficiencias del equipo. Pronto se podrá saber si eso ocurrirá. Esta semana está marcada en el calendario como la última de trabajo solitario de rehabilitación en Marbella.

Esas son las últimas vibraciones que emite su recuperación, que va a buen paso pero todavía prudente. Lo más importante de todo es que el brasileño ha olvidado el dolor. Aún no ha probado a trabajar con botas de fútbol, pero está respondiendo bien a los distintos tipos de calzado que está usando para sus ejercicios de fisioterapia con la supervisión del doctor Petr Spurek, quien le operó de su fractura del sesamoideo externo del pie derecho.

Si sigue a ese ritmo, y no hay motivos para pensar en inconvenientes, estará viviendo sus últimos días de trabajo en soledad. A finales de semana, el doctor del club, Juan Carlos Pérez Frías, se desplazará hasta Marbella para dialogar con su colega y confirmar que está apto para reintegrarse al trabajo ya en las instalaciones del estadio de atletismo Ciudad de Málaga y La Rosaleda. También empezaría a decidirse el ritmo de integración de la Bestia al trabajo normal.

Uno de los puntos de mayor optimismo para ello radica en su buena labor de base con respecto a la forma física. Paralelamente a sus ejercicios específicos para el pie, está manteniendo su buen tono muscular con otro trabajo complementario que le permita estar al nivel de sus compañeros cuando se reincorpore a la dinámica de grupo. No en vano, son dos sesiones muy intensas las que lleva a cabo en la Foot & SportsClinic Marbella, en la que comienza a trabajar a las 09:30 y de la que se marcha casi 12 horas después previo parón para el almuerzo y la siesta.

A Julio Baptista le habría encantado estar ya a disposición del equipo porque está sufriendo la mala racha del Málaga, que no gana en Liga desde el 27 de noviembre, y se ve en plenitud para acortar plazos. Sin embargo, dados los precedentes ni el doctor Spurek ni Pérez Frías quieren precipitarse a pesar de sus buenas vibraciones. La espera puede acabar esta misma semana. Y, en un plazo de una o dos más, el brasileño ya podría ser uno más. Para respiro de Pellegrini y de la afición.

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