Fútbol l Liga de Campeones

El Barça, tan triste como Messi

  • El argentino atraviesa un bajón en su nivel de juego y su equipo lo acusa · La presión por ser el mejor del mundo, posible razón

La imagen de un Lionel Messi abatido, con las manos en la cara, ilustró ayer cada crónica de la derrota del Barcelona ante el Rubin Kazan. El argentino atraviesa un mal momento y su club lo acusa. El campeón de la Champions perdió el martes contra el debutante ruso y Messi no sólo no brilló, sino que recordó al desdibujado jugador de la selección argentina al que tantas críticas le llovieron en su país. Messi no está en forma y no hay disimulo posible. Tras su último viaje a Argentina, el delantero parece haberse traído la melancolía que atenaza su juego en el combinado nacional de regreso a Barcelona.

Messi es el máximo candidato, casi único, a ganar a final de año el Balón de Oro y el FIFA World Player, galardones que acreditan al mejor jugador del mundo. Pero su actual momento de forma no es el que le ha llevado a ser el favorito en todas las apuestas.

"Está empezando a acusar la presión a la que te someten por ser considerado el mejor del mundo", explicó esta semana Johan Cruyff, la voz más influyente del entorno azulgrana, en su columna del diario El PeriódicodeCatalunya.

Messi llegó a Barcelona el viernes procedente de Uruguay, donde Argentina logró una agónica victoria por 0-1 para clasificarse para el Mundial. Nada más aterrizar, el delantero, que fue sustituido en los últimos minutos del partido en Montevideo, fue a entrenarse. Un día después jugó ante el Valencia en Liga. Su equipo logró un empate sin goles, pero ni el Barça ni Messi rindieron como se esperaba. La estrella del partido fue, de hecho, el portero Víctor Valdés.

El martes llegó el golpe ante el Rubin Kazan, de nuevo con idénticos síntomas. Lo que sucede es que en Europa cualquier tropiezo inesperado se paga caro y el Barcelona, actual campeón, deberá jugarse su pase en sus gélidas visitas al Dinamo de Kiev y el Rubin Kazan, mientras el Inter le rendirá visita. El grupo no puede estar más igualado, con un empate a cuatro puntos entre Barcelona, Dinamo de Kiev y Rubin Kazan, mientras el Inter cuenta un punto menos. Todo se complicó de pronto.

Messi es la fiel imagen del Barcelona, que no termina de adquirir el punto que le llevó a deslumbrar durante el pasado curso. Y ahora, con los tropiezos surgen las críticas. Se habla de bajón físico, de cansancio mental, de un plantel corto.

Pep Guardiola, su técnico, tiene por delante el reto de gestionar el esfuerzo de los jugadores, aunque ahora mismo cuenta con las lesiones de Thierry Henry y de Daniel Alves. El lateral brasileño es además el gran socio de Messi en la derecha. Daniel tiene ante sí tres semanas de baja por una lesión muscular y será el momento de su compatriota Maxwell, el fichaje menos utilizado. Durante la última semana se especuló con la posibilidad de que el Barcelona concediera unas pequeñas vacaciones a Messi con el fin de que se oxigenara. Es una posibilidad de la que el club no quiere hablar, pues pide "paciencia y desdramatizar esta situación". "Messi puede jugar mal las veces que le dé la gana", lo defendió Guardiola. "Volverá a ser el que es".

El argentino es tan influyente en el juego del Barcelona que no es fácil encontrar fechas para darle descanso, y más ahora, cuando más dudas surgen respecto al rendimiento del conjunto. Messi no atraviesa su mejor momento, y con él parece haber arrastrado también a su equipo.

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