Calidad sin equipo

LA principal lección que extraigo de la derrota de ayer ante el Sporting la resumiría en un aprendizaje: los jugadores y el entrenador tienen que ver que con la calidad o las individualidades puedes ganar un partido, pero no alcanzar la meta que todos queremos. Hay que correr al menos como el contrario y después demostrar la calidad. Al Málaga no se le ve agresivo. No agresivo de dar patadas, pero, por ejemplo, echo en falta situaciones como cuando a Juanmi le coge Gregory del cuello y no van varios compañeros a defenderlo. Igual cuando te señalan una falta no se ven protestas. No se demuestra unión, falta equipo, conjunción.

Desde el principio se vio que el Sporting iba a jugar a la contra. El Málaga al comienzo tuvo el balón, intentó hilvanar jugadas, pero sin éxito. Los asturianos se cerraron bien. Han hecho y demostrado lo que tienen: correr, luchar mucho e intentar que el conjunto blanquiazul no jugara.

Pienso que el Málaga, con los jugadores que tiene, debe tener el control del juego. En El Molinón le regalaron el balón y no sirvió, no supo superar el entramado defensivo sportinguista. Y, una jornada más, las faltas laterales nos volvieron a hacer daño. Un remate de Gregory solo, que paró Caballero, fue el aviso de lo que vendría después: otra falta y otro gol a balón parado. Pienso que pudo ser fuera de juego, pero son de las que a veces se pitan y otras no.

Cuando marcó el Sporting, y en líneas generales, se ha visto un Málaga que no presiona ni roba. Parece que esa labor se la dejan toda a Toulalan y eso no puede ser. Uno de los mejores equipos del mundo, que es el Barcelona, en cuanto la pierde ves a Messi y compañía correr por el balón. Al final, un balón suelto, en el que el Málaga vuelve a pecar de falta de presión, ha acabado en un golazo de Trejo y una derrota de las que cuesta digerir.

El ritmo y el sentido del juego del Málaga no le lleva a ningún lado. En el juego de elaboración no hay ideas porque no funciona como equipo. Aquí hay que destacar la posición de Cazorla. Pienso que por las necesidades del equipo lo queremos poner en el centro del campo y no es un organizador. Es un grandísimo jugador, pero siempre partiendo desde la banda. Con él en el centro se crea un problema, porque es intermitente a la hora de buscar balones en el centro y el equipo entra en una monotonía, una desidia, que no lleva a ningún lado. Eso sí, hay que señalar que le hicieron un penalti clarísimo.

Los cambios, una vez más, creo que han llegado un pelín tarde. Ya que el Sporting estaba tan atrás, y encima da un paso más atrás metiendo a los once en su campo, se tardó en reaccionar y quitar a un defensa. Además, yo hubiera dejado a Eliseu en el campo, sobre todo por la velocidad que tiene.

Pienso que el equipo se tiene que conjurar. Ellos son los que tienen que sacar las castañas del fuego y demostrar que tenemos un grandísimo equipo y un gran entrenador para salir del bache. El bagaje de dos puntos de los últimos 15 es muy pobre. Mando ánimo a jugadores y afición. Tenemos jugadores y alguna vez se tendrá que fraguar un equipo. ¡Aúpa el Málaga!

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