El Carpena abraza el primer esbozo

  • Contrastes Scariolo, como comentarista de TVE, escenificaba el final de la época más gloriosa del Unicaja y asistía al nacimiento de una nueva era en medio de una atmósfera ilusionante Registro Después de tres años, el equipo vence en su estreno

El de ayer no era un partido más en la historia del Unicaja. Todos los rincones del Martín Carpena emanaban el aura de los grandes encuentros. No había ningún título en juego ni el resultado era decisivo, pero Málaga asistía al nacimiento de la era Aíto. Resultaba nostálgico para la afición ver cómo Sergio Scariolo, a sólo unos metros del entrenador del Unicaja, comentaba para TVE las evoluciones del partido. Era la escenificación del final de la época más gloriosa de la historia del Unicaja y el nacimiento de un nuevo periodo bajo la dirección del ex seleccionador nacional, que en los prolegómenos del partido recibía de manos del presidente del Unicaja, Francisco de Paula Molina, el título de mejor entrenador del año. El halo romántico que envolvía el partido lo completaban los eternos Pepe Sánchez y Louis Bullock, que regresaban a la que siempre será su segunda casa.

Con Cabezas, Kelati, Jiménez, Haislip y Archibald en el cinco titular comenzaba el proyecto más ilusionante de los últimos años en el Unicaja. Después de su inmaculada pretemporada, ocho triunfos consecutivos, comparecía el Unicaja en el Martín Carpena en una atmósfera esperanzadora. Kelati tuvo el honor de inaugurar el marcador esta temporada y Cabezas y Haislip cimentaron la base para la primera escapada en el electrónico. Rápidas transiciones, defensa presionante a toda pista y continuas rotaciones encandilaban a una afición que asistía a la primera demostración oficial del nuevo ideario baloncestístico que propone Aíto. En sólo dos meses, el técnico madrileño ha conseguido que sus jugadores asimilen sus sistemas. Sólo fue un partido, pero la carta de presentación de este Unicaja, al menos, es más que ilusionante.

En el segundo cuarto, dos rápidas transiciones del eléctrico Gomis encendían a un Carpena que tributaba la primera gran ovación de la tarde. El partido se movía en cómodas ventajas para los malagueños hasta que en el tercer cuarto el Madrid volvía a comprimir el resultado. El partido se había atascado y los de Aíto no encontraban vías de escape ante el juego que proponía el Real Madrid. De la mano de una zona dos tres, el conjunto de Plaza llegaba al final del partido con opciones de ganar el encuentro. Pero en ese momento emergió el lanzamiento exterior cajista para devolverle la tranquilidad a la grada. Al final del último cuarto llegaba, curiosamente, la máxima ventaja para el Unicaja. Dos nuevos triples de Kelati y de Haislip ponían en el marcador el 82-61. Y el Carpena estallaba. Después de tres años sin ganar en el primer partido de Liga, el Unicaja subía la primera victoria a su casillero.

el bloque

En el convincente triunfo del Unicaja, a excepción del solidísimo encuentro de Haislip, primó la solidez del conjunto. Las continuas rotaciones de Aíto provocan que todos sus jugadores tengan un rol importante en el equipo, como lo demuestra lo distribuido que están los minutos. Es una máxima del técnico madrileño, que quiere que sus hombres lo den todo cuando están sobre el parqué.

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