El Clínicas se desinfla tras un inicio arrollador

No pudo ser. Con entrenador nuevo no hubo victoria segura. Le efecto de la llegada de Paco Aurioles duró 10 minutos. Lo demás fue un quiero y no puedo por parte de los malagueños, que se fueron desinflando ante un Burgos que no perdonó las concesiones de este nuevo Clínicas Rincón.

Burgos se fue ayer a la cama pensando que el que ríe el último, lo hace mucho mejor. Porque el arranque de partido que hizo el Clínicas no tuvo nada que ver con lo que se vio durante el tramo final. Eléctricos y espectaculares minutos de los chicos de Aurioles, que se mostraron muy superiores en las dos partes de la cancha. Tanto que el reflejo en el marcador era bastante realista conforme a lo que estaba sucediendo en el Pabellón burgalés (9-22). Pero esas buenas sensaciones fueron sólo un espejismo.

La fantástica renta que habían obtenido durante los primeros diez minutos ni siquiera llegó al descanso. Un parcial de 7-0 de arranque sirvió como claro aviso de que Burgos estaba de vuelta en el partido. Los malagueños no lograron frenar la sangría y cogieron el camino hacia los vestuarios por debajo en el electrónico (35-32). Un doloroso 26-10 que dejó muy tocado al equipo de Paco Aurioles.

Hasta ese momento, Richi Guillén y Karahodzic mantenían vivo al Clínicas con 20 puntos entre los dos. Pero el tercer cuarto comenzó como el segundo. Importante parcial en contra de los malagueños (11-0) que les ponía muy cuesta arriba el partido (46-32). Desde ese momento tocó ir a remolque. Se había perdido la chispa y la confianza de los primeros minutos y los locales dominaban a placer. Tanto, que fueron ampliando su ventaja hasta el 88-63 final, dejando en nada la enésima exhibición de Guillén (24).

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios