Deportes

Compromiso y unión

  • El Marbella basa su gran temporada en un bloque sólido, autoexigente y que casó con el técnico desde el primer momento

  • Wilfred, Corpas y Añón, tres de sus puntales

Los jugadores y técnicos del Málaga juvenil posan en el campo de Cártama donde habitualmente entrenan. Los jugadores y técnicos del Málaga juvenil posan en el campo de Cártama donde habitualmente entrenan.

Los jugadores y técnicos del Málaga juvenil posan en el campo de Cártama donde habitualmente entrenan. / reportaje gráfico: domingo mérida

Clasificarse como segundo y pillar boleto para los play off de ascenso -le espera el Celta B- a la categoría de plata no es sencillo. La temporada del Marbella Fútbol Club habla por sí sola. Sobra decir la exigencia y competitividad que se vive en el Grupo IV de Segunda División B. Acabar la temporada con 70 puntos, como ha hecho el equipo blanquillo, está al alcance de unos pocos privilegiados. De hecho, tan solo el Cartagena ha superado el registro, y ha sido por un único punto. El conjunto marbellí, entrenado por Fernando Estévez, acabó la competición regular con el mejor promedio gol a favor/en contra de la categoría. Acabó con +22, 49 goles a favor y 27 en contra. Es el cuarto máximo goleador y el segundo que menos encaja de este grupo del sur de la península.

Y es que sus números, acotados a lo que ha hecho entre los muros del Municipal de Marbella, se acrecentan. El equipo blanquillo ha sido de largo el mejor conjunto local de la categoría. De los 19 encuentros disputados, solo ha cedido puntos en cuatro de ellos -dos empates y dos derrotas-, para un total de 47 puntos. El Cartagena y el Extremadura, como segundos mejores locales, suman tan solo 39, ocho menos que los malacitanos. De ahí la importancia de que el partido de vuelta se juegue en suelo marbellí -la ida será este próximo domingo en Barreiro (12:00 horas)-.

Pero el contexto que ha llevado hasta aquí al Marbella es otro. Es habitual en los últimos años que el club malagueño haga y desahaga cada final de temporada. En la presente no fue menos, se mantenían los habituales Marcos Ruiz y el capitán Javier Añón. También lo hacían Carlos Julio y Luis Rioja -y Ebwelle, que acabó marchándose-. Fernando Estévez se encargaba de armar un equipo con experiencia y en el que primaba el producto nacional -tan sólo Carlos Julio es foráneo-. Sin muchos ruidos, sin focos, con un prespuestos muy por debajo de los puestos que consolidó y acabó ostentando este Marbella.

"El objetivo en primer lugar es la permanencia. Segundo consolidar un bloque, con una identidad y que nos dé garantías para el próximo año. Siempre buscamos crecer, el objetivo tiene que ser consolidarse y tener una base que permita ir a por el ascenso la temporada que viene", así se expresaba en este periódico Estévez el pasado agosto, la realidad superó al técnico, que vio como la exigencia, competitividad y unión que ha promovido y sus jugadores han asumido, terminó por formar un conglomerado que ha ido superando puertas hasta el día de hoy.

A este Marbella, como bloque y equipo, se le reconoce su seriedad. Es un equipo en el que prima el físico, el orden y la capacidad de sintesis. Es camaleónico. Estévez ha sido capaz de amoldar a sus jugadores a cada rival, empeorándolos y haciéndolos sufrir. La plantilla de este conjunto blanquillo es generosa, se presta al compañero y hace kilómetros en coberturas. Además, el técnico granadino ha sido capaz de exprimir a jugadores que venían de una mal temporada, sacando las mejores versiones de algunos como Corpas, Indiano o Rioja.

Individualmente, en este Marbella sobresalen ciertas cabezas. Una primera es lógica: Wilfred. El guardameta sevillano, de 34 años y procedente del Villanovense, ha sido una de las gratas sorpresas de este equipo. 30 goles encajados en los 40 partidos que ha disputado esta temporada -todo lo oficial que jugó el Marbella-. En sus números no queda grabado las incontables atajadas que han dado una parte de los puntos que ha llevado al equipo a esa segunda plaza.

En cuanto a jugadores de campo, Carlos Julio, Catena, Lolo y Alonso ha sido lo más fijo en la zaga. Solidez, juventud y compromiso. Añón, Indiano y Javi Moreno le han dado orden y contundencia al centro del campo. Luis Rioja y un destacado Corpas, con nueve goles en su haber, han sido la chispa y magia blanquilla. La referencia, un Francis Ferrón que contó gol 13 veces.

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