Drama o esperanza en Pucela

  • Confirmación El Unicaja busca ante el Blancos de Rueda un triunfo que constate su mejora en Siena y corte su mala racha Inminente El partido se convierte en la última prueba antes de acudir a la Copa

El destino, el calendario le brinda hoy al Unicaja una buena oportunidad para demostrar que lo de Siena no fue un espejismo. Vista el equipo malagueño al Blancos de Rueda Valladolid (19:00), el equipo que peor balance presenta en la Liga Endesa (4/15) y el colista de la competición, tres días después de comenzar a quitarse de encima el bloqueo que le atenaza desde hace un mes. Esa, al menos, es la sensación que los de Chus Mateo desprendieron en su actuación del miércoles ante el Montepaschi. La primera mitad mostró a un equipo más intenso, con la chispa que parecía perdida, y con un desconocido acierto en el tiro exterior. Aguantó 30 minutos al que probablemente sea el equipo más en forma de Europa y acabó hincando la rodilla en el cuarto de la verdad. No hubo gasolina ni acierto para más, pero quedó la sensación de que se había dado un paso al frente en el intento de reacción que se abrió el pasado domingo tras la hecatombe con el Obradoiro.

La reunión entre las cuatro paredes del vestuario cajista que se produjo instantes después de caer con el cuadro gallego ha llevado al grupo a conjurarse. Y hoy debe verse ese compromiso sobre el parqué del Polideportivo Pisuerga. Si el pasado domingo costaba encontrar una excusa, hoy ya no hay ninguna. Ganar o ganar. Es el lema que el cuerpo técnico ha grabado a fuego en la cabeza de sus jugadores. Ha habido una mejora ostensible en los entrenamientos de la semana, pero una derrota puede devolver al equipo a la depresión de la que amaga con salir. Pocas veces, el valor de una victoria ha sido tan elevado en la etapa Mateo. Probablemente sólo sea equiparable al que conllevaba ganar en el Palau Blaugrana en la última jornada de la liga regular de la temporada pasada.

Y está la Copa. Tras perder siete encuentros consecutivos, tres de ellos correspondientes a la Liga Endesa, el Unicaja no puede permitirse presentarse en la cita de Barcelona con ocho fiascos seguidos y la moral por los suelos. Comparecerá tres años después de su última participación y lo hará como cabeza de serie. Su regreso merece algo mejor y una victoria hoy en Pucela le permitiría llegar con otra cara y otro espíritu. En Sevilla mirarán de reojo lo que hoy suceda en el Pisuerga.

Chus Mateo se presenta con los mismo hombres que compitieron en Siena, a excepción de Mark Payne, que sigue siendo el extracomunitario descartado en la Liga. De momento, la segunda ficha sigue en posesión de Gerald Fitch, cuya buena actuación en Italia le ha concedido una prórroga en Málaga. El norteamericano recobró el miércoles parte del brillo que se le exige, pero continúa estando en el punto de mira. Se le pide continuidad y se estudia el mercado por si hay que acudir a él en busca de un relevo. La Copa será una cita clave para que el de Columbus se gane su continuidad definitiva esta temporada.

Pero no es el estadounidense el único discutido. Valters atraviesa un mal momento de forma, Zoric no termina de levantarse después de su exhibición ante el Real Madrid y Berni sigue sin dar señales de vida. Sinanovic y Lima, últimamente ni juegan. La aparición de alguno de ellos hoy en Valladolid será bienvenida.

El colista prueba al Unicaja antes de la Copa, aunque en Valladolid la preocupación va por otros derroteros. La mala marcha del equipo llevó a destituir hace un par de semanas a Luis Casimiro y a poner al frente del equipo a su segundo, Roberto González. En el primer encuentro tras el cambio de técnico cayó en San Sebastián y hoy será la primera vez que juegue ante su afición con González al frente. El club pucelano ha puesto las entradas a 2 euros y se prevé una buena entrada. Lleva cuatro derrotas consecutivas y sólo ha ganado uno de sus seis últimos compromisos. Como el Unicaja, buscan una catarsis que le saque del pozo de la clasificación y presenta alguna novedad más respecto al encuentro que jugó en el Martín Carpena: el esloveno Samo Udrih y el norteamericano Curtis Borchardt.

Último test antes de que llegue la Copa. Gran oportunidad para comenzar a salir del túnel. Drama o esperanza en Pucela.

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