Entrenamiento a cara de perro

  • Mucha intensidad en la vuelta al trabajo; Zoric acabó con un golpe en la mano y Fitch no participó

La derrota en Fuenlabrada escoció en el vestuario cajista. Por perder en sí y por cómo fue. Había consciencia de que el equipo anduvo lejos de su mejor nivel. La mala leche, tras el descanso dominical, se tradujo en un entrenamiento vespertino con mucha intensidad, como suele trabajar al equipo de Chus Mateo, con el brío que después suele mostrar en los partidos salvo en contadas ocasiones, como Fuenlabrada.

Se empleó a cara de perro y Luka Zoric acabó dolorido por un fuerte golpe en una mano. Se la practicaron pruebas en la Clínica Quirón para descartar algo serio. Hoy se verá su evolución y si trabaja. El croata no trabajó por la mañana porque atrevesaba un proceso gripal. Pero mejoró y se ejercitó en sesión vespertina al mismo nivel.

Quien no se entrenó en todo el día fue Gerald Fitch, que padeció una gastroenteritis y se encontraba bastante débil. Por ello, se le prefirió dar reposo para que hoy volviera al tajo con mayor tranquilidad. Por delante, otra jornada de doble sesión para acumular carga física y táctica. El miércoles tocará descansar antes de otra doble sesión el jueves.

Antes, ayer por la mañana, hubo análisis de sangre a la plantilla. Es un práctica que se realiza periódicamente, casi cada mes, para comprobar los niveles de fatiga de los jugadores. Si los valores son anormales se baja el nivel de trabajo a los jugadores más cansados. Es la última semana hasta mínimo mediados de marzo que no hay partidos entre semana.

En el horizonte, el partido del sábado ante el Murcia, en la parte baja de la tabla. Es quizá el duelo más cómodo que queda en estos dos meses. Pero la lección de Fuenlabrada está ya aprendida y, por lo que se ve, los jugadores la tienen interiorizada. A tope, siempre.

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