Fútbol · Amistoso

España tiene a un Soldado y los bajitos (5-0)

  • España se da un baño de fe en su estilo antes de buscar la segunda Eurocopa. Silva e Iniesta lo bordaron y el delantero pidió paso con un 'hat trick'.

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Ya puedan lesionarse todos los delanteros del país. Mientras los bajitos lleguen sanos a la Eurocopa, las aspiraciones y el fútbol de seda de España seguirán en todo lo alto. Si no hay nadie delante para machacar, ellos mismos llevan la bola a la red. Si la defensa se hace pétrea, ellos inventan el camino. El panorama es alentador para soñar con la segunda Eurocopa. España llegará bien engrasada a Polonia. No hay que mirar la endeblez de Venezuela, sino la idea perpetuada. Así llegaron el éxito del Prater y la estrella en el pecho. Por si acaso en algún momento deja de funcionar, Soldado mandó la solicitud para alistarse a La Roja.

La Rosaleda volvió a ser lanzadera para la selección. También escenario para despejar dudas. El debate sobre el nueve desapareció, lo borraron cinco goles. O más bien lo demudó a otro: ¿se le fue el tren a Torres? Llegaron los tres primeros goles de Soldado, dos punzadas al estómago del Niño. Busca gol Del Bosque, el del Chelsea suma 24 encuentros sin hacerlo y al valencianista le bastaron siete para el doblete. Se permitió el lujo de marrar un penalti, pero compensó el infortunio a cinco del final, era la forma de agradecer un caño de bandera de su compañero Jordi Alba.

La goleada llegó en alfombra roja. La tendieron Iniesta y Silva, un seguro con todas las coberturas futbolísticas posibles. Salió a jugar con el candado Venezuela, pero ellos probaron con todas las llaves posibles hasta encontrar la buena. A ocho del descanso se hundió la resistencia. España había perseguido la fortuna por bajo, con llegadas desde atrás y hasta en el juego aéreo (Sergio Ramos se estrelló en el larguero). En la menos pensada, el imán de Iniesta atrajo un pase sin dueño de Cesc. Definió como ante Chile en el Mundial, ajustada abajo, en uno de sus ya famosos pases a la red. Pero la sublimación del estilo fue el 2-0. La pared entre Silva y Cesc, con finalización del canario al tornillo, viene de serie. Ya metieron varios así en el Mundial sub 17 de Finlandia (2003) o el sub 20 de Holanda (2005), nada improvisado. El marcador se marchó al descanso cantando las verdades del barquero.

Para que no hubiera dudas ni dependencias, Cazorla, Cesc y Soldado tejieron el tercero con el mismo patrón. Pared, taconazo, electricidad. El valencianista, uno de los últimos en llegar, empezó a adelantar a muchos competidores por la izquierda, que nadie se descuide. El cuarto y el quinto tuvieron la misma rúbrica, distintas fuentes de alimentación. Primero Arbeloa, desde la derecha, luego Jordi Alba, por la izquierda. El punto en común: la ubicación de Soldado, de nuevo en el área chica y con la posición ganada a los centrales para sólo tener que definir.

Se pudieron ver, pues, dos soluciones de nueve para Del Bosque. La diferencia de Soldado con Llorente es que él se lo comió, el del Athletic guisó para los demás. El más alto se fajó en el embudo que propuso Venezuela en la primera mitad. De cabeza, tras control con el pecho y con la zurda, lo intentó como pudo y le dejaron el riojano, pero se fue al banco en blanco. Soldado se dedicó a culminar lo propuesto desde la sala de máquinas por Cazorla, de nuevo encarnado en el futbolista del Villarreal, nada que ver con el que no cuaja en el Málaga. Luego hubo barra libre para todos los que quisieran atacar. Lo aprovechó otro valencianista, Jordi Alba, a quien nadie bajará de la convocatoria final porque lleva ADN de la selección en sus venas.

Por entonces, el campo se había volcado hacia el pobre Hernández. Amorebieta, español de sangre y documento, quiso serlo de facto. No cabe otra interpretación para el penalti que le impidió a Soldado el hat trick antes de tiempo (66'). Se borró y entregó la cuchara la vinotinto, que fue la pelea de Rondón y algún detalle de Rincón. La Rosaleda acabó cantando "campeones, campeones", antecediendo el éxito que todos esperan en Polonia y Ucrania. Si lo hicieron es porque esta España jugó como ganó sus dos grandes cetros, con fútbol brillante y efectivo. La ambición, quedó claro, también sigue afilada.

- Ficha técnica:

5 - España: Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos (Puyol, m.61), Piqué, Jordi Alba; Busquets, Xabi Alonso (Xavi, m.61); Iniesta (Cazorla, m.46), Cesc (Muniaín, m.75), Silva (Navas, m.61); y Llorente (Soldado, m.46).

0 - Venezuela: Dani Hernández, Roberto Rosales, Amorebieta, Vizcarrondo, Quijada (Rolf Feltsher, m.72); Julio Alvarez (Alex González, m.61), Tomás Rincon, Mea Vitali (Flores,m 81), Arango (Greco, m.88); Miku (Túñez, m.66) y Rondón (Frank Feltsher, m.78).

Goles: 1-0, m.37: Iniesta. 2-0, m.40: Silva. 3-0, m.49: Soldado. 4-0, m.54: Soldado. 5-0, m.85: Soldado.

Árbitro: Andris Treimanis (LET). Amonestó a Cesc (69) por España. Expulsó por roja directa a Amorebieta (65) por derribar a Soldado dentro del área siendo último hombre.

Incidencias: encuentro amistoso disputado en el estadio La Rosaleda de Málaga ante la presencia de 25.000 espectadores.

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