Estampas de una derrota

  • Pese al palo, satisfacción entre el cajismo en Las Palmas por regresar

Día largo en la familia cajista en Las Palmas. El final no fue el deseado, pero no se puede decir que la sensación en el seno de la expedición fuera de cabreo. Se lamentó la final no alcanzada, pero se valoraba la situación y de dónde se venía. Un aficionado cajista, veterano en esta suerte de viajes, apuntaba con un punto de sabiduría. "En su día no valoramos aquella final perdida con el Tau con Aíto y ahora casi estamos felices por haber competido hasta el final en semifinales", decía.

La plana mayor cajista se desplazó al Centro Insular de Deportes, la antigua cancha del Gran Canaria, para contemplar al equipo infantil, que accedió de manera brillante, tras ganar en la prórroga al Barcelona, a la final de la competición, que se reeditará igual que la del año pasado, con tono blanco del Real Madrid. Sólo ellos, el Barcelona y el Joventut han ganado alguna vez una de las 11 ediciones anteriores de la competición. Va tocando un reconocimiento a la cantera cajista. Allí estaban Eduardo García, rodeado de consejeros, gerente y dirección deportiva. Después de un tapeo reparador, la expedición salió para el Gran Canaria Arena, en la parte alta de Las Palmas. Entre el mal tiempo, el Carnaval un poco descafeinado y el frío reinante en el pabellón tampoco ha desbordado ambiente copero esta edición.

Al final del partido las caras de los jugadores del Unicaja eran de decepción, pero contenida. La satisfacción de saber que se está corriendo un camino hacia alguna parte se ve ratificada. Plaza concedió noche libre a sus jugadores, que algunos aprovecharon para darse una vuelta por la ciudad. Estaban citados para volver hoy a las 16:00 horas rumbo a Málaga en un vuelo directo. No se quedarían a la final, pero el hambre de baloncesto se saciará pronto con el regreso de la Euroliga el próximo viernes en, nada menos, el Palacio de la Paz y la Amistad de Atenas.

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