Euskaltel vuelve a sonreír

  • Las retiradas de Antón, Intxausti y Egoi Martínez, paliadas por el triunfo de Nieve en Cotobello · Purito es el nuevo líder

El español Mikel Nieve devolvió la sonrisa al Euskaltel con un triunfo en solitario en la etapa reina de la Vuelta disputada entre Gijón y el Alto de Cotobello, de 181 kilómetros, en la que Joaquim Purito Rodríguez desplazó al italiano Vincenzo Nibali del maillot rojo.

Nieve, de 26 años, un escalador navarro, de Leiza, pueblo de campeones manomanistas, como Barriola y Bengoetxea VI, estrenó sus palmarés profesional en la etapa más apetecible de la presente edición, en un alto inédito en el que puso su nombre después de un trabajo preparado por su equipo desde lejos y que rubricó con un ascenso final de 10 kilómetros en solitario que le llevó directo a la gloria, a su consagración, como le dijo Igor Antón por teléfono.

Una victoria especial para la casa naranja del Euskaltel, aún entre lágrimas tras perder la Vuelta en la caída de Antón y perder también a Beñat Intxausti y Egoi Martínez. Así que Nieve, el número tres de la formación vasca, tuvo que salir al escenario a demostrar sus habilidades de escalador.

Y cumplió con sobresaliente a la primera oportunidad este debutante en una gran vuelta. Se presentó a pie de Cotobello con el resto de escapados de la fuga buena del día y tras un primer ataque de tanteo de su compañero Amets Txurruka, finiquitó la etapa sin mirar atrás. Cruzó la raya con 1.06 minutos sobre el luxemburgués Frank Schleck (Saxo Bank) y 1.08 respecto al belga De Weert (Quick Step), superviviente de la escapada del día.

Por detrás los favorito se movieron tarde, pero la estampida final tuvo efectos en la general. Mosquera quemó los cartuchos que le quedaban a menos de dos kilómetros de la cima. Su salto dejó en evidencia a Nibali y Purito se apuntó a la fiesta y avanzó en busca de segundos de oro. El catalán llegó a 1.22 de Nieve, Luis León, que iba intercalado a 1.32 y Mosquera a 1.40.

Apuros para Nibali, que subió a ritmo todo el puerto. El italiano no respondió al cambio de ritmo de sus rivales directos y cruzó a 1.59, es decir, a 37 segundos de Purito, que ya era otra vez líder. El jefe del Liquigas dio muestras de debilidad y eso le costó el jersey rojo.

La Vuelta saca la calculadora con dos citas que van a ser decisivas: la contrarreloj de mañana en Peñafiel, de 46 kilómetros, y el ascenso del sábado a la Bola del Mundo, en la sierra madrileña. Purito sabe que se dejará bastante tiempo en la crono, pero se ha armado de moral y anuncia lucha hasta el último metro.

El jefe del Katusha cuenta con 33 segundos sobre Nibali y 53 respecto a Mosquera. La Vuelta las van a discutir estos tres corredores, ya que Frank Schleck, que por fin dio señales de vida, se encuentra cuarto a 2.16. El irlandés Nicolas Roche se aleja a 3.01 y el eslovaco Peter Velits a 4.27, éste claramente perjudicado en el último puerto asturiano.

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