Freeland, desde la óptica norteamericana

  • "No he dicho que no quiera ir a Portland", aseguró el inglés

La Copa del Rey es un hervidero de agentes, ojeadores, gente que vive del baloncesto. Uno de los nombres más comunes en las agendas era Joel Freeland. En su primer partido con la camiseta del Unicaja en una Copa del Rey, el inglés no estuvo a la altura de las expectativas. Fue el hombre más valorado del partido, pero su impacto resultó mínimo en el juego. De hecho, su ausencia de producción ofensiva durante 25 minutos condicionó el juego malagueño.

En la Copa del Rey hay desplazados también muchos periodistas extranjeros, varios desde Estados Unidos. Allí el trasluz con el que se mira es el de las posibilidades de los jugadores en la NBA. Y Freeland genera expectación. Después del partido, el británico habló con el portal sheridanhoops, propiedad del antiguo periodista de ESPN Chris Sheridan, uno de los gurús mediáticos de la NBA. En Estados Unidos causó sorpresa la información, ya ofrecida en estas páginas, sobre la inminente renovación de Joel Freeland hasta el año 2014.

"Siempre hemos estado hablando, pero hay un acuerdo definitivo. Nunca he dicho que no quiera ir a Portland, nunca dije eso. Si la situación es correcta y me siento preparado, obviamente daré el paso. Pero ahora estoy aquí, centrado en este momento en el Unicaja, es lo que preocupa", decía el pívot del Unicaja cuando diversos medios le preguntaron por su situación.

Lo cierto es que Freeland, en sus comparecencias públicas, siempre ha mantenido un discurso parecido. "Quiero madurar en Málaga, pero mi objetivo final es la NBA". decía. Tras el partido, el inglés estaba muy frustrado, obviamente desprendido de su habitual cordialidad y espontaneidad. Llevaba tres años esperando este partido y el rendimiento del equipo fue deplorable. El suyo, con su mejor cara en los números al final, no fue acorde a su talento y caché. Y es que tanto Real Madrid como Barcelona, por ejemplo, buscan pívots para la próxima temporada, puede haber cambios importantes en las baterías interiores de ambos equipos. Y el de Farnham es una pieza codiciada, no sólo por la NBA.

El acuerdo, trabajado durante meses por la entidad y el representante del jugador [Falo Calvo], está perfilado, falta rubricarlo. Falta por ver si la racha de resultados y esta actuación de Barcelona no cambia el decorado. El Unicaja quiere dos años más de Freeland para liderar un proyecto redimensionado pero sin perder ambición, aunque el jugador también desea, aparte de una mejora económica, un equipo con el que competir por los títulos. Y la caída en picado en este último mes, multiplicada por el bochorno del pasado viernes, también pesa. No era esta renovación una decisión loca, sino que ha sido madurada. Falta rubricarla, aún.

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