Hierro insiste en su mensaje de calma

  • Dice que no hay "ultimátum a Pellegrini" y que el equipo está "donde tiene que estar" en un discurso con poca autocrítica

Tranquilo, seguro y dispuesto a contestar cualquier pregunta, durante casi 40 minutos el manager general del Málaga, Fernando Hierro, reapareció en primera línea de batalla para sostener un mensaje institucional muy parecido al de hace un mes, cuando intentó transmitir calma en otra situación de inestabilidad deportiva. Con menos titulares de lo que el aficionado aguardaba, consecuente con la imagen de coherencia que tiene que dar de puertas hacia dentro. Sus palabras dejaron claro que no siente ninguna situación de preocupación ni alarma. En una alocución bifurcada entre lo deportivo y lo institucional, vino a manifestar que está contento con la plantilla y con Pellegrini y que el regreso de los propietarios es inminente. "A grandes rasgos, ese es el mensaje", aseguró.

Que no está preocupado por la marcha del equipo, no mal clasificado pero que sí ha dejado escapar muchas ocasiones para situarse en posiciones más adelantadas, quedó patente en que tuvo más alusiones a lo estamental que a lo futbolístico. "No nos van a pasar una", fue la expresión que más repitió en la sala de prensa de La Rosaleda. Aludiendo a su posición de manager general y a su militancia en la Federación Española durante cuatro años, insistió en que los clubes españoles son más exigentes y meticulosos que ellos que con los demás y lo quiso convertir en un "bonito reto" para seguir creciendo como entidad.

También reconoció que a día de hoy sigue vigente la denuncia de Osasuna ante la Liga de Fútbol Profesional por impago en el fichaje de Monreal (y, por tanto, también continúan suspendidos los derechos federativos) y que está en vías de solución.

Como se puede apreciar en el mural de frases que acompaña esta información, repasó muchos de los puntos que le plantearon durante su comparencia. La mayoría de ocasiones con frases abstractas o circunloquios, aunque quedó claro que la destitución de Pellegrini no es una alternativa contemplada, ni siquiera si los malos resultados se recrudecieran, que la composición final de la plantilla no arroja un descontento pese a que en invierno sólo llegó Kameni y que el club vive en un estado de reestructuración a la espera de la mejora del consejero José Carlos Pérez y la pronta llegada de Abdullah Al-Thani y Abdullah Ghubn, algo que atestiguó en primera persona por su reciente contacto telefónico con ellos.

"Compromiso", "exigencia" y "reto" fueron otras de las palabras más utilizadas por el veleño, quien sólo mostró una faceta crítica a la hora de lamentar los puntos perdidos en Gijón y Granada, cuando el equipo saltó al terreno de juego sabiendo los pinchazos de sus rivales por la zona europea. Su manera de hacer reflexión sobre los errores fue más bien mirar al futuro, donde deslizó sus ganas de ver un club con "un proyecto precioso que ha juntado a grandes profesionales para llevarlo a buen puerto".

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