"¿En Ipurúa los 100 partidos? Me gusta"

  • Iñaki Goitia también se hace centenario en Segunda

Hoy Jesús Gámez, Goitia y Silva son el único legado del brillante filial de Antonio Tapia. Uno de los grandes capítulos de la temporada 03/04, en la que el Málaga B firmó una segunda vuelta antológica que le permitió su primera permanencia en Segunda, fue el partido de Eibar. Durante 27 minutos, con 1-3 en el marcador, los cachorros blanquiazules estuvieron matemáticamente salvados (faltaban tres jornadas para el final). Pero el Eibar empató. Pudo ser peor si no media una magistral actuación de Goitia. El domingo vuelve allí para hacerse centenario en Segunda, una semana después que Jesús Gámez.

"Dista mucho de aquel partido. ¿100 partidos en Ipurúa? La verdad es que es un estadio que me gusta. Además, está cercano a casa y tengo la posibilidad de ver a la familia, a la que no puedo ver mucho", rememora el vizcaíno. Y es que a Goitia le encanta jugar en los campos del norte, donde se crió. De hecho, uno de sus grandes problemas al firmar por el Málaga fue aclimatarse al continuo sol. "Al principio lo pasé mal por el cambio climático tan brusco que tuve, pero ya ha pasado el tiempo y estoy asentado. Este invierno me agrada, aunque cuando viene el calor es diferente", rescata el meta, que ha cambiado mucho desde que llegó hace cuatro campañas.

A punto de cumplir 100 encuentros en Segunda y a punto de cumplir 26 años. Veteranía y juventud. "Aún tengo más que aprender que enseñar. Aún no he hecho nada en este mundillo. Siempre miro el futuro cercano con optimismo, pero sigo aprendiendo porque todo se puede mejorar", confiesa un Goitia que es habitual capitán por las continuas ausencias de Valcarce de los partidos: "Ahí también voy aprendiendo. Por suerte, tengo a muchos compañeros que han estado en varios lugares. Además, aquí el brazalete no es de uno ni de dos, sino del colectivo, que demuestra que cada día nos apoyamos unos y otros".

En lo personal, sigue escuchando "a Paco Ruiz y a Arnau, que me ayudan". Con ellos lima lo que aún se le achaca como su gran pecado: las salidas en los balones aéreos. "Es de lo más complicado para un portero, pero es cierto que es uno de los puntos donde puedo mejorar. Un cúmulo de circunstancias te lleva a decidir si sales o no. Cuanto más salgas y más balones bloques dentro del área más seguridad le transmites al equipo, así que hay que seguir entrenándolo para dar ese pasito que me haga decantarme por salir. Hoy en día un portero hace más que cubrir su portería", analiza.

En el lado opuesto, sus reflejos felinos le permiten seguir dando grandes tardes bajo palos: "No es sólo algo innato, sino que también se entrena. Ten en cuenta que nunca sabes cuántas veces vas a intervenir en un partido, ni si va a ser un balón aéreo, un uno contra uno, una salida al borde del área o una jugada de reflejos".

Entre virtudes y defectos, lo mejor para Goitia es haber encontrado por méritos propios la continuidad que siempre buscó. Actualmente, suma 40 partidos de Liga consecutivos como titular: "Tengo la confianza del técnico y eso para un portero, más viniendo de la cantera, es importante. El trabajo, la constancia y los años me han dado un plus de confianza y me han hecho mejor persona".

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