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McLeod redime a Jamaica

  • El caribeño se llevó el oro en los 110 vallas, en los que Ortega fue séptimo

  • Kipyegon gana en el 1.500

El jamaicano Omar McLeod celebra su triunfo en los 110 metros vallas entre Orlando Ortega y el húngaro Balasz Baji, que se hizo con el bronce. El jamaicano Omar McLeod celebra su triunfo en los 110 metros vallas entre Orlando Ortega y el húngaro Balasz Baji, que se hizo con el bronce.

El jamaicano Omar McLeod celebra su triunfo en los 110 metros vallas entre Orlando Ortega y el húngaro Balasz Baji, que se hizo con el bronce. / FRANCK ROBICHON / efe

Omar McLeod, campeón olímpico de 110 metros vallas, devolvió el orgullo al atletismo jamaicano al proclamarse campeón mundial con una marca de 13,04 segundos, en una carrera en la que el español Orlando Ortega, subcampeón olímpico, terminó séptimo con 13,37. La medalla de plata, con 12,14, fue para el ruso Sergey Shubenkov, que defendía título, y la de bronce para el húngaro Balasz Baji con 13.28.

McLeod, el más rápido del año -sólo él bajó de los 13 segundos con 12.90-, cargaba con una responsabilidad que excedía los límites de esta disciplina. Jamaica necesitaba urgentemente una reparación, después de dos derrotas humillantes en 100 metros, las más dolorosas para la primera potencia mundial de la velocidad. La delegación caribeña venía de hacer doblete olímpico en Río, pero Usain Bolt fue relegado al bronce en su despedida y Elaine Thompson expulsada incluso del podio. La presión sobre McLeod, de sólo 23 años, era máxima, a diferencia del subcampeón olímpico, el español Orlando Ortega, con quien nadie contaba este año por sus lesiones.

Ortega fue sexto en este mismo estadio en los Juegos de 2012 como cubano. Ahora regresaba con bandera española, después de adquirir la nacionalidad el 8 de septiembre de 2015. "Estoy cabreado y molesto conmigo mismo. Esperaba mucho más de mí. Es evidente que no salió la carrera esperada; sabía que iba a ser difícil y que para estar en las medallas tenía que hacer la mejor carrera del año. Se vio claramente que no tenía la condición y que faltaba mucho por hacer", dijo Ortega tras la prueba. "Cuando tienes mucho déficit de entrenamiento a veces queremos dar lo mejor, el 110%, y en ocasiones no sale. Lo di todo pero no fue la carrera perfecta. Estoy orgulloso de lo que logré, a pesar de que ha sido un año difícil. La final fue un paso importante y toca seguir adelante", aseguró.

McLeod refrendó su condición de número uno con una carrera sin fallos, mientras que el estadounidense Aries Merritt, campeón olímpico hace cinco años, llegó quinto con 13,31. Desde que el estadounidense Allen Johnson lo hizo en Atenas 97, ningún campeón olímpico había logrado al año siguiente el título mundial en esta prueba.

La otra gran prueba de la noche fue la final del 1.500, en la que la keniana Faith Kipyegon mantuvo el pulso hasta la meta, mientras su principal adversaria se desfondaba, y en un largo sprint logró el título mundial con un tiempo de 4.02,59 un año después de ganar la medalla de oro olímpica en Río. A 100 metros de la llegada la carrera plasmaba el anticipado duelo entre Kipyegon y la holandesa Sifan Hassan, líder mundial del año, pero mientras la keniana mantuvo su ritmo durante toda la recta, su rival sufrió una pájara que la apeó, incluso, del podio. Por detrás llegaron más frescas la estadounidense Jennifer Simpson, campeona en Daegu 2011, que se hizo con la plata, y la sudafricana Caster Semenya, reina del 800 que acabó tercera.

En la otra final del día la polaca Anita Wlodarczyk, la única atleta de la historia que superó los 80 metros con el martillo, consiguió con 77,90 su tercer título mundial consecutivo y prolongó una racha ganadora que dura ya 41 competiciones.

La china Zheng Wang se interpuso con un tiro de 75,94 entre las dos polacas, relegando al bronce a Malwina Kopron (74,76), que abandonó el concurso entre lágrimas. Si el año pasado Wlodarcyk conquistó el oro olímpico batiendo el récord mundial (82,29) en Londres, con dos títulos mundiales, dos olímpicos y tres europeos en la vitrina, no tenía rival. Después de Río elevó su récord a 82,98 metros y este año dominaba el ranking con 82,87 y una ventaja de seis metros sobre la segunda, la estadounidense Gwen Berry, que no se metió en la final. Al término de las tres primeras rondas Wlodarczyk estaba fuera del podio (quinta). Pero la plusmarquista mundial enderezó el rumbo en su cuarto lanzamiento (77,39) poniéndose en cabeza y luego mejoró a continuación (77,90).

Wlodarczyk, autora de los siete mejores lanzamientos de 2017, curiosamente ganó sus dos oros olímpicos el mismo año: en agosto el de Río 2016 y en octubre el de Londres 2012, una vez confirmado el positivo de la rusa Tatyana Lisenko por turinabol.

En las rondas de calificación de los 200 metros destacó la ausencia del botsuanés Isaac Makwala, el más veloz del año con un tiempo de 19.77 segundos, por una intoxicación alimentaria. La baja de Makwala, clasificado para la final de 400 de hoy, privó a los aficionados de uno de los más esperados duelos de los Mundiales frente al sudafricano Wayde van Niekerk, al que está previsto que se enfrente por el título de los 400.

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