fútbol liga santander

Las Palmas pone la Liga al rojo vivo

  • Los de Jémez igualan ante un Barça que miró al Atleti

Leo Messi trata de zafarse de la marca de Ximo Navarro. Leo Messi trata de zafarse de la marca de Ximo Navarro.

Leo Messi trata de zafarse de la marca de Ximo Navarro. / quique curbelo / efe

El Barcelona falló en su visita a Las Palmas (1-1) y vio reducida su ventaja a cinco puntos con su inmediato perseguidor, el Atlético de Madrid, con el que se enfrentará el próximo domingo en un choque decisivo para clarificar el campeonato. El conjunto azulgrana, obligado tras la goleada rojiblanca del día anterior ante el Leganés, con cuatro tantos y exhibición del delantero francés Antoine Griezmann (4-0), pierde así parte de su colchón de seguridad antes del gran duelo que se disputará en el Camp Nou.

Ernesto Valverde, entrenador del Barcelona, cumplió su palabra de darle la misma importancia a este partido que al del próximo domingo, y no se guardó muchas cartas en la manga.

Piqué y Rakitic fueron suplentes, pero el goleador Luis Suárez, a una tarjeta amarilla de ser sancionado, formó en el once inicial, y suya fue la primera gran ocasión, en el minuto 8, en un dos contra uno junto a Messi que salvó Chichizola.

Valverde preveía una presión alta de Las Palmas, y así ocurrió, con marcajes muchas veces individuales, una decisión muy arriesgada, al quedar desguarnecida su línea defensiva. Además, las pérdidas de balón condenaron al equipo amarillo, que a los veinte minutos ya tenía a tres de sus defensas amonestados.

Aun así, los locales demostraron la valentía que pedía su entrenador y crearon peligro en algunas llegadas, pero Messi se encargó de frustrar todo el ánimo amarillo con un golazo de falta directa; el astro argentino clavó el balón cerca de la escuadra, en un estadio, el Gran Canaria, donde nunca había marcado.

El control del Barça era absoluto, pero parsimonioso, y la presión de la Unión Deportiva disminuía en intensidad por momentos. Pero al líder le faltó la brillantez de otras ocasiones para anotar un segundo gol e irse al descanso más tranquilo. Eso sí, apenas sufrió atrás el equipo de Valverde.

La polémica comenzó en la última jugada del primer tiempo y siguió tras el descanso. Primero, Chichizola salió fuera de su área a cortar una llegada en solitario de Suárez y, tras tocar primero con el pie, el portero acabó rechazando con su mano izquierda, pero Mateu Lahoz no señaló nada.

Nada más comenzar el segundo tiempo, el árbitro valenciano señaló un controvertido penalti a favor de Las Palmas por un presunto agarrón de Sergi Roberto a Aguirregaray, o una mano de Digne tras golpear el balón en el poste. Tras el desconcierto general por la decisión, Calleri convirtió la pena máxima por la escuadra (1-1).

El gol no terminó de despertar al Barça, que tuvo que recurrir al brasileño Coutinho y al croata Rakitic para buscar soluciones más allá de las arrancadas de Messi. También se incorporó el francés Dembele en el último cuarto de hora, pero la sensación del choque era que solo una genialidad de las estrellas del Barça podía desatascar el encuentro para un equipo azulgrana extrañamente previsible.

El equipo grancanario acabó el choque fundido, resistiendo el asedio visitante, pero con el premio final de un punto inesperado, celebrado como una victoria, después de un gran trabajo defensivo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios