Pegamento Darden

  • El alero norteamericano está de vuelta y Chus Mateo dispone de un jugador clave en el engranaje · "Nunca en mi vida había estado tanto tiempo sin jugar al baloncesto, pero físicamente creo que estoy bien, he hecho todo lo posible", dice

Tremmell Darden nació en Inglewood, California, Estados Unidos. Desde su casa veía el mítico Forum, la casa de los Lakers del showtime en los 80, el escenario de la histórica plata de España en los Juegos de Los Angeles'84. "Empecé a ver baloncesto muy niño, con 4 o 5 años, con Michael Jordan y Magic Johnson. Crecí viéndolos a ellos, pero nunca fui al Forum, no se lo podía permitir mi familia", explica Darden, ya recuperado en su mano izquierda: "No está al 100% de movilidad, pero evoluciona bien, estoy contento". Su carrera no ha sido fácil, ha deambulado por muchos lugares pero asegura que está en la gloria en Málaga. Y cuenta que en estos dos meses lo ha pasado mal. Nunca había estado tanto tiempo lesionado. Dos meses después de caer en Kaunas, volvió en Las Palmas. "Lo anterior habían sido seis semanas, un problema en el pie. Ahora ha sido duro. Es difícil jugar en el primer partido tras tanto tiempo. Quieres desplegar mucha energía, mucho esfuerzo, demostrar que estás bien. Físicamente creo que estoy, salvo jugar he hecho el esfuerzo para no perder ritmo", asevera.

Darden es un obseso del baloncesto, intenta ver todo lo que puede por televisión. Se traslada a su juego. Los técnicos a veces se sorprenden de sus preguntas, de su involucración en el juego, de su comprensión. Chus Mateo le definió un día como el pegamento del equipo, un hombre que da solidez sin ser brillantísimo. Su presencia coincidió con el mejor juego del equipo. Se espera que su regreso sea un impulso, aunque lógicamente necesitará un periodo de readaptación. Mientras, no ha perdido la sintonía con sus compañeros. "En estos dos meses he intentado ser parte del equipo, hablar con los compañeros, he visto los partidos, he intentado estar en los entrenamientos. Esta mala racha que hay ahora ocurre, es parte de la temporada, es parte del baloncesto. No puedes decir que estés libre. Le pasa a cada equipo, en cada país. La única fórmula es seguir entrenando duro, dar lo mejor y recuperar la química", asevera, al tiempo que admite su pasión por este deporte: "Soy un fanático del basket, si no juego lo veo. Tengo NBA TV y Euroleague TV, incluso, si veo en un parque a alguien me paro. En mi casa siempre está la tele puesta. Me convertí en un fan de la Euroliga, comprendí que es un juego más puro quizá que la NBA y de un gran nivel. En cada país encuentras un estilo distinto. Sabes cómo juega un equipo griego, de dónde es un entrenador. Los serbia son más tranquilos, otros son de más ida y vuelta, más ritmo de canastas y ataques. Creo que no me coge por sorpresa. Siempre puedes aprender, me gusta saber y conocer contra quién vas a jugar. Nunca puedes parar de aprender".

Se comprueba su conocimiento del juego a la hora de preguntarle por Montepaschi. "Ha jugado 3 o 4 Final Four en los últimos años. Tienen a McCalebb, un base decisivo al que todos deberemos cubrir, ayudar al defensor. Estamos preparados, porque tienen una defensa muy buena que hace que el rival parezca malo", reflexiona Darden, que durante estos dos meses ha hecho de menos "estar en el vestuario, estar ahí en el centro de la pista, disfrutar, es parte de mi vida. Te das cuenta de cuánto disfrutas y cuánto amas este deporte en el tiempo fuera".

Darden no ha perdido ni un ápice de masa muscular en el resto del cuerpo durante este periodo de lesión. Los responsables del cuerpo médico del Unicaja destacan su capacidad de sacrificio. Él lo ve como algo normal. "La ética de trabajo es sagrada. A veces hay que descansar, pero quiero tener éxito, trabajar duro. A veces siento como que si no trabajo pierdo mi estatus. La Biblia dice que el trabajo te abre puertas, exploro mis límites", señala, al tiempo que enseña una de sus vertientes vitales: la fe. En Twitter es habitual verle colgar citas del libro. "La Biblia es el centro de mi vida. En mi familia y mi vida y en la pista. Si trabajo duro, Jesús cuidará de mi en la pista, me lo agradecerá. El trabajo es clave para ser exitoso en el equipo. Me gusta ayudar a los jóvenes", admite.

No sólo Darden, sino también su familia está plenamente adaptada a Málaga. Es frecuente ver a su hijo mayor, JT, levantar al Carpena en los tiempos muertos con unos bailes impropios de un niño de cinco años. "No, no estoy celoso", dice divertido: "Soy muy feliz de que enseñe a los chicos a bailar, es señal de que es feliz, de que está contento. Nos hemos adaptado bien a Málaga, ellos están adaptados a la cultura y a las muy costumbres, es una gran oportunidad para mí y para la familia, que ha sido mi apoyo en este tiempo ausente de las pistas. Cuando estaba con ellos olvidaba un rato mi frustración. Pero el país y la ciudad son mucho más de bonitos de lo que esperaba. Y la gente es amable. A las 8 de la tarde, cuando salgo de entrenar, aún puedo hacer de todo y eso no ocurre en otros países".

Darden ha jugado antes en Turquía, Bélgica, Australia y Francia antes de venir a España. Y tiene su hogar en Las Vegas. "Cuando vives allí no vas al Casino, son los visitantes. No tengo razones para ir y malgastar mi dinero. Es una ciudad tranquila", remata: "Pero ahora sí soy plenamente feliz en Málaga, porque puedo jugar de nuevo al baloncesto".

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