Pocos, pero valientes

  • Contratiempos A la lesión de Freeland se unió la de Abrines en la última sesión Fondo de armario El bosnio Kuzmic reforzará al equipo para paliar la baja del inglés en un partido que se adivina difícil

La lesión de Joel Freeland ha encogido el cuerpo del Unicaja y su entorno, ha cargado de negatividad al equipo y toca desprenderse de ese halo pesimista. Aunque la última ojeada de la mirada del tuerto se llevara por delante a Álex Abrines, justamente en un día en el que había protagonismo reservado para la joven perla. La lesión del inglés llevará a Chus Mateo a emplear a Hrvoje Peric en la posición de cuatro con cierta asiduidad y podía haber un hueco más en la rotación. Pero en el entrenamiento de ayer se produjo una rotura de fibras en el isquiotibial de la pierna izquierda, lesión que le tendrá de baja durante 10 días aproximadamente. Una pena.

En este panorama pesimista aparece el UCAM Murcia, en puesto de descenso cuando se había confeccionado un equipo para, en teoría, no pasar grandes apuros para permanecer. Fichó a Franch y Barlow, dos jugadores apetecible para equipos de play off. Añadió oficio con varios jugadores. Recientemente se reforzó con Udoka para relevar a Walsh. Pero Luis Guil no acaba de dar con la tecla y está cuestionado en la ciudad pimentonera. Estar empatado con el colista no era lo previsto, se soñaba incluso con la Copa.

El cuerpo técnico cajista hace malabarismos y sigue mirando para abajo cuando vienen los contratiempos físicos. Ognjen Kuzmic relevará a Joel Freeland. Ello permite seguir contando con Mark Payne. Si había alguna duda, la lesión de Abrines la despejó. Augusto Lima no jugará porque ello implicaría renunciar al estadounidense, que está aportando y se hace necesario en la rotación exterior. Con la marcha de Blanco y la lesión de Abrines no queda demasiado donde rebuscar. También se vestirá y hará la rueda Malick Fall, dado de alta tras la marcha de Saúl para cumplir con los cupos de formación. Hasta ahora ha seguido ejercitándose con el Clínicas. Parece difícil que sea empleado.

La derrota en Fuenlabrada ha escocido en el vestuario y ha habido una semana para masticarla. El aire que se respira es negativo con las lesiones, pero es momento de cambiar el sentido del viento. Y hay jugadores que tiene que soplar y hoy tienen una oportunidad ideal. Los ojos se posan en Nedzad Sinanovic, que tendrá minutos por delante para recobrar la confianza perdida. La suya y la que Mateo deposita en él, que se ha ido diluyendo en los dos últimos meses tras actuaciones negativas. Es un jugador especial, diferente, el bosnio. En lo bueno y lo malo condiciona los partidos. Hoy debe tomar parte y alzar la voz.

Antes del comienzo del Top 16 toca una victoria en la Liga Endesa. Lo admitía Garbajosa: "Perdimos en Fuenlabrada un partido que no debíamos haber perdido". Un partido en apariencia cómodo se ha tornado en una prueba de fe y autoconfiaza de un equipo que hasta ahora hizo casi todo bien.

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