Popovic, situación límite

  • Scariolo ha perdido todo el crédito en el serbio y ya situó a Kus de base en el último partido · El club busca una solución y no descarta la cesión del base

"¿El rol de Popovic? Debe estar preparado para cuando el entrenador le diga que tiene que salir a la pista. Su misión es defender y dirigir al equipo". Son palabras de Sergio Scariolo tras ser cuestionado por la posición en la que queda Bojan Popovic después de que en el partido ante el Le Mans se convirtiese en la tercera opción para ocupar la posición de base. El técnico italiano situó por primera vez en la temporada a Davor Kus en la posición de uno y colocó al serbio como escolta como solución para que no se quedara sin jugar.

Fue el gesto que faltaba para confirmar la total ausencia de confianza que el bresciano tiene depositado en él. La culminación de un proceso que se inició con dudas por la dificultad de suplir a un jugador del carácter y la visión de juego de Pepe Sánchez y que desembocó hace unas semanas en una minicrisis interna al no ver el entrenador satisfecha su petición de contratar a Elmer Bennett para suplir las carencias del serbio.

Quizás la sombra de Pepe Sánchez está siendo demasiada alargada -"A lo mejor tengo un poco de presión por jugar en la posición de un jugador muy admirado pero nunca me han asustado los desafíos", decía el pasado 10 de julio en su presentación-, o quizás está acusando el hecho de afrontar su primera experiencia en una liga tan exigente como la ACB.

Sea como sea, lo cierto es que los números de Popovic no están respondiendo a lo que se esperaba. Sus estadísticas le sitúan como el jugador menos importante, numéricamente hablando, de la plantilla malagueña, obviando a los jóvenes Chylinski y Paulao y al recién llegado Melvin Sanders. Es el que menos juega, el que menos puntos anota, el que tiene peor porcentaje en triples en la ACB y en tiros de dos en la Euroliga, el que menos asistencias da de los jugadores exteriores y el peor valorado del equipo. Nada que ver con los 10,7 puntos, 2 asistencias y 12,8 de valoración que promedió la temporada pasada con el Dynamo de Moscú en la Euroliga.

La situación es límite para el serbio, pero también para el equipo, que acusa la inexistencia de un relevo de garantías para un saturado Carlos Cabezas. Preocupa tanto que el club ya busca soluciones y no descarta incluso una cesión a otro equipo, algo que ya sucedió en otras temporadas con Makshantsev o Lorbek, por ejemplo. Scariolo espera y, mientras tanto, cruza los dedos para que una lesión no le deje sin Cabezas.

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