Primer ensayo antes del 'play off'

  • Relajado Tras asegurar su presencia en la lucha por el título, el Unicaja afina su puesta a punto en su visita al Cajasol Reto Debe demostrar si lo del domingo fue un caso de lucimiento puntual o un motivo para tener fe

Calma chicha en el Unicaja. Nada que jugarse en los últimos días de competición de la fase regular. Bajo esta premisa, tranquilizadora o desalentadora según se mire, comparece esta mañana el equipo malagueño en el Pabellón San Pablo de Sevilla. La fecha en la que se celebra el Día Internacional del Trabajo, los de Scariolo llegan a la penúltima jornada con el mínimo trabajo exigible completado. Sin nada que jugarse, pero eso sí, con mucho por demostrar aún. Es y será octavo al final de la fase regular, dato confirmado tras la victoria ayer del Akasvayu en Valladolid, pero aún debe convencer de que estará a la altura de las circunstancias cuando dentro de quince días comiencen las eliminatorias por el título.

Ese es su único propósito en las dos jornadas que restan antes de cruzarse en el camino del campeón y actual líder de la ACB. Con la tranquilidad que supone tener asegurada la presencia en el play off, el Unicaja empleará el choque de hoy ante el Cajasol y el del próximo viernes ante el Ricoh Manresa como banco de pruebas. No serán los rivales más adecuados para calibrar la competitividad cajista (el Cajasol ya está salvado y el Ricoh Manresa lo estará si gana esta noche al ya descendido Grupo Begar León), pero sí habrá oportunidad para ajustar sistemas y poner en práctica algunas variaciones sin la acuciante presión del resultado.

Apetece ver el rendimiento malagueño después de las buenas sensaciones transmitidas el domingo ante el DKV Joventut. Comprobar si fue, como en otras tantas ocasiones esta temporada, un caso de lucimiento puntual o si, por el contrario, significó un verdadero motivo para tener fe.

El rival, como el de hace cuatro días, nada tiene ya que jugarse en lo que resta de fase regular. El regreso del sheriff Manel Comas al banquillo sevillano ha revitalizado a una plantilla que deambulaba sin rumbo de la mano de Ruben Magnano. La salvación es ya un hecho en la ciudad hispalense y los jugadores de Comas, ya sin presión, están protagonizando sus mejores momentos en la ACB después de rozar el fracaso. Los sevillanos están completando la mejor segunda vuelta de las ocho últimas campañas con un balance de nueve victorias y seis derrotas y llegan tras derrotar al Tau en Vitoria (77-85). Será el último partido del Cajasol ante su afición y tanto Comas como sus jugadores han destacado esta semana la necesidad de conseguir un triunfo como recompensa a una nefasta temporada. El Unicaja, mientras tanto, piensa en clave de play off.

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