Quintana ya recibe los golpes del Tour

  • El colombiano se cayó, pinchó y se quedó cortado en una dura etapa

El Tour golpea en cualquier lugar y el colombiano Nairo Quintana descubrió los primeros rasguños de una carrera que quiere ganar en la montaña y que comenzó a golpearle en el llano.

Víctima de un corte del pelotón en el peor momento, cuando el viento favorecía la formación de abanicos, el colombiano cedió 1.28 minutos tras minimizar un día antes las pérdidas en la contrarreloj. Cosas de la carrera. "Entre la lluvia y las caídas, tuvimos un poco de mala suerte. Hemos cedido un poco de tiempo, pero esperamos poder ir día a día recuperando", señaló el de Boyacá, que mantiene la esperanza.

El jefe de filas de Movistar trató de restar importancia al mazazo sufrido en una etapa en la que, a priori, no debía haber tantas diferencias. "Supimos mantener el equipo, aliarnos con el Astana y evitamos que la diferencia fuese más grande", indicó. Es el discurso oficial de la formación española, que contaba ya con ceder algo de margen en la primera semana, aunque quizá no tanto como lo que ahora recoge la general.

"Salvamos los muebles y seguimos vivos pese a haber perdido tiempo. Ahora tenemos que mantener la calma", indicó el director del equipo, Eusebio Unzúe, que ocultaba, no sin dificultad, la decepción del mazazo recibido. El experimentado preparador era consciente de que la factura podía haber sido mucho más elevada, porque por delante estaban "los mejores rodadores del mundo". Los últimos 60 kilómetros fueron un tormento para Quintana y el Movistar. "No se pudo recortar más tiempo, pero los chavales han hecho un gran trabajo", aseguró Unzúe.

En un Tour que no da reposo, Quintana se ve ahora abocado a una actitud ofensiva, aunque al colombiano le quedan todavía estaciones en su vía crucis de la primera semana. Hoy la carrera asciende al Muro de Huy, una pequeña dificultad montañosa donde los favoritos también tendrán que estar atentos, mientras que mañana llegan los temidos adoquines en los que si la meteorología se muestra caprichosa puede haber diferencias. La ansiada montaña de Quintana se ve lejos.

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