Rebuscando la identidad

  • El Zalgiris, en una crisis deportiva y económica, espera disponer del gran Kaunas Arena (14.500 asientos) para reinventarse

Steponas Darius y Stasys Girenas dan nombre al vetusto pabellón del Zalgiris. Son héroes nacionales en Lituania, sus rostros aparecen en los billetes de 10 litas. Emigrantes en Estados Unidos, en 1933 cruzaron el Atlántico desde Nueva York y su avión cayó a la altura de Prusia antes de llegar al destino previsto, en Kaunas. Monumentos e instalaciones honran a su memoria en todo el país. Darius contribuyó decisivamente a la expansión del baloncesto en Lituania. Obligado a pisar suelo americano, contribuyó al trasladar su experiencia desde el otro lado del charco a la adopción del baloncesto como el deporte nacional lituano. Inoculó el veneno y empezó a construir la instalación que hoy lleva su nombre.

Darius empezó, pero otros continuaron. Butautas, Paulauskas, Sabonis, Marciulonis... La lista es interminable. Símbolo del nacionalismo lituano en la época soviética, el baloncesto se convirtió en el país báltico en una religión. Para lo bueno y para lo malo. Lo padece incluso Arvydas Sabonis, actual presidente del Zalgiris, una deidad en el país, que sufre alguna crítica por su labor. A caballo entre Torremolinos y Kaunas, con sus hijos en la cantera del Unicaja, el gran Sabas estará hoy a pie de pista, presenciando el encuentro.

Inmerso en una crisis económica seria, la deportiva no le va atrás, con el tercer entrenador de la temporada al frente, Darius Maskoliunas. Acostumbrado a tiranizar la competición doméstica, el Lietuvos le mira a la cara y le moja la oreja habitualmente. Como en la final de Copa del pasado fin de semana, en la que el equipo de Vilnius campeó con autoridad (77-65) pese al brutal partido cuajado por Klimavicius (21 puntos y 16 rebotes para 40 de valoración).

El partido de hoy abría el informativo del canal deportivo lituano a las 19:00 horas. Siete minutos dedicados al encuentro, con palabras de Maskoliunas y Salenga e imágenes de archivo del Unicaja mezcladas con declaraciones de Aíto García Reneses a la llegada al aeropuerto de Kaunas y planos de los jugadores. Cuatro televisiones recogieron sus impresiones. Da idea del interés que suscita el Zalgiris en Lituania, aunque apure sus últimas opciones de seguir vivo.

En la segunda ciudad lituana se construye el Kaunas Arenas, un pabellón con capacidad para 14.500 espectadores destinado a acoger el Eurobasket de 2011. Se espera que sea el maná económico para el Zalgiris, cuyo actual pabellón, el citado S. Darius y S. Girenas, data de 1938. El equipo tiene licencia A en la Euroliga y se le exige un recinto de mayor enjundia. Lo tendrá a partir de la campaña 2011/12, cuando se construya ese palacio que estará a la altura de los mejores del continente, en el que se invertirán 50 millones de euros. En el progreso busca el Zalgiris reinventarse, encontrarse su identidad perdida.

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