Rusia, acorralada

  • La lista de deportistas y directivos relacionados con escándalos de dopaje sistemático sigue en aumento

Atletas sancionados, directivos que renuncian, medallas y títulos que se pierden y un escándalo que crece: el deporte ruso se encuentra cada vez más acorralado por las denuncias de dopaje. Desde que la emisora alemana ARD emitió en diciembre un informe en el que presentó graves acusaciones de dopaje sistemático, el deporte en el país más grande del planeta parece haber caído en desgracia.

La sanción de dos años al nadador Vladimir Dyatchin, doble campeón del mundo en aguas abiertas, dada a conocer ayer por la Agencia Antidopaje de Rusia (Rusada), constituye el último de varios casos en las últimas semanas. A finales de enero, la Rusada ya había sancionado a cinco marchadores, entre ellos tres campeones olímpicos, con penas que van de tres años a la suspensión de por vida. Y poco después, las estrellas del atletismo Julia Zaripova, campeona olímpica de 3.000 obstáculos en Londres, y Tatiana Chernova, ex campeona del mundo de heptatlón y doble bronce olímpico, también fueron castigadas debido a anomalías en sendos pasaportes biológicos.

Los escándalos provocaron la mayor redistribución de medallas en la historia. Todos perdieron títulos y logros, pero la sangría puede continuar. Las autoridades rusas enviaron 3.000 pruebas más a laboratorios internacionales para que sean analizadas, bajo el atento seguimiento de la nueva comisión de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

La prensa deportiva en Moscú ya habla de "catástrofe". Un escenario que contrasta con los éxitos y el triunfo en el medallero de los Juegos de invierno de Sochi hace un año. Las consecuencias, sin embargo, no abarcan sólo a deportistas. Poderosos funcionarios deportivos, con una larga trayectoria, han tenido que dejar sus puestos. Valentin Balajnichev, presidente de la Federación Rusa de Atletismo, dejó provisionalmente su cargo de tesorero en la IAAF una semana después de publicado el informe de la ARD. Y pese a que denunció una "brutal persecución", también puede dejar el mando del atletismo ruso tras 20 años. Las sanciones son duras, pero los más críticos exigen penas aún más severas. "Hay que quitarles sus premios, sus viviendas y sus coches", reclamó Viacheslav Fetisov, leyenda rusa del hockey hielo, en Sport Express.

Vitali Mutko, ministro de Deportes, había exigido a la Federación de Atletismo de su país "consecuencias" y anunció recientemente la creación de una comisión gubernamental para trabajar con expertos internacionales en la lucha contra el dopaje.

Si bien admitió que el documental de la ARD contiene "ciertos indicios", Mutko pidió no generalizar en las acusaciones. "El dopaje no es sólo un tema ruso", señaló en alusión a un informe al que calificó de "injusto".

Otros, como el directivo del atletismo Vladimir Tipaiev, ven una "campaña" de occidente contra Rusia debido al conflicto en Ucrania y las tensiones con el gobierno de Vladimir Putin. Según señaló Tipaiev, desde la temporada pasada fueron controlados 4.500 atletas rusos, mientras que en el mismo periodo las pruebas tomadas en los restantes países de toda Europa alcanzaron 2.600 en total. "Las acusaciones son un intento de difamar los méritos de nuestro deporte", lanzó.

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