Saúl y Gomis contra el frío

  • Reaparición El asturiano y el francés regresan en Kaunas tras no haber jugado aún en 2010 Final El Unicaja sigue jugando partidos a vida o muerte con el propósito de alcanzar el soñado 'Top 8'

El frío preside el Top 16 del Unicaja. La ruta itinerante Moscú-Kaunas-Gdynia cumple su segunda escala. Rusia-Lituania-Polonia, países unidos a las bajas temperaturas invernales. Desde el corazón de la Madre Rusia se vira hasta el Báltico. Vuelo hasta Lituania cruzando media Europa, evitando surcar el cielo francés por las huelgas de controladores que padece el país vecino. El celebrado sorteo de la segunda fase de la Euroliga escondía el regalo envenenado de los largos desplazamientos a ambientes gélidos. El frío ambiente se torna más acusado por la situación del Unicaja. ¿Cuánto habrá que lamentar aquella abominable noche ante el Prokom? La pregunta sobrevuela. Tiene remedio, sí.

Pero hay que afinar con precisión para suturar aquella herida. Queda hilo para dar sólo tres puntadas. Un fallo y adiós. Un error equivale a cangrena, prácticamente a despedirse de la Euroliga, sobre todo tras la victoria del Prokom tras el CSKA. Y dolería, porque Europa era un asidero muy atractivo para aliviar penurias domésticas.

11 días después de que el día de los enamorados el Unicaja completara un serio y sólido encuentro ante el Cajasol, los de Aíto comparecen en otro encuentro oficial. Tiempo justo de receso en mitad de la temporada permitido por la ausencia en la Copa del Rey de Bilbao, donde se cuestionaba frecuentemente por la ausencia del equipo malagueño, clásico en la fiesta del baloncesto patrio. ¿Dónde está el Unicaja? ¿Qué le pasó? Estaba en Estepona, para cargar el depósito táctico y físico, para acondicionar a Saúl Blanco y Joe Gomis tras largas lesiones. Con varios meses de retraso, el técnico madrileño dispone de una plantilla muy aproximada a la primigenia que se diseñó en verano, con la prometedora adición de Augusto Lima y el cambio de Dowdell por Dean, declarado no válido para el proyecto. Un base que puede jugar de dos por un escolta tirador que no ofreció el nivel deseado. El que sí ofreció Juan Dixon durante un mes que ha resultado un espejismo. Un milagro con el contraanálisis le devolvería a Málaga, pero es inútil contemplar esa opción a día de hoy.

El Unicaja sigue oteando el mercado. Los nombres de Rakocevic, Jaaber o Quincy Douby salieron a la palestra. La opción de reforzarse está ahí, el remanente por lo que no se pagará a Dixon hasta final de temporada existe. Pero los fichajes de febrero son Saúl Blanco y Joe Gomis, que no juegan un encuentro oficial desde la temporada pasada. A la espera del contraanálisis con el escolta de Baltimore, se espera un paso adelante del francés y del asturiano. No sobra en la plantilla el desborde que posee el veloz Gomis ni la capacidad física de un Blanco que ha cautivado a los técnicos por lo que ha enseñado en los entrenamientos en su vuelta tras su traicionera lesión de gemelo. Apostó por el Unicaja muy fuerte por él. Se le fichó por tres temporadas y la mitad de la primera no ha resultado fructífera. Las lesiones le han frenado, pero tampoco se vio a un Saúl aproximado al de Fuenlabrada cuando estuvo sano. Peaje del salto a un grande. Se le espera, no obstante. Porque se cree que el talento está ahí.

Dentro del clima de optimismo y de buenas intenciones, un lunar con la derrota del CSKA en Polonia anoche, que complica a priori la clasificación. Rusos y Prokom tienen tres victorias y sendos partidos ante el Zalgiris. Si el Unicaja ganara todo, el asunto se encaminaría al triple empate, perjudicial por el -20 de aquel fatídico día. Así que, para no depender de machadas con rentas imposibles a favor, habría que esperar una mano del Zalgiris la próxima semana, que ganara al Prokom en el mismo escenario en que el Unicaja debe hacerlo esta noche. Porque si no las cuentas de la lechera dejarían de tener sentido. Y Europa sería ya un lejano sueño.

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