Silva mantiene la magia en un Azteca repleto

  • Chicharito Hernández adelantó a los anfitriones en el minuto 12 · España dominó, pero no tuvo pegada · El canario, en el descuento, empató y luego marró otra ocasión para ganar

El gol de David Silva, en el minuto 91, permitió que España salvase sin derrota su primer encuentro como campeona del mundo, ante un renovado conjunto mexicano que se adelantó en los primeros minutos con un tanto de Chicharito Hernández. En la celebración del Bicentenario del país americano, todos quedaron contentos. México, con un técnico interino, Enrique Meza, ofreció una buena imagen y España se sobrepuso a lo inoportuno de un polémico amistoso en plena pretemporada.

Y eso que Chicharito, el mejor delantero mexicano en el Mundial de Sudáfrica, lo complicó todo al poner en ventaja a los anfitriones a los 12 minutos, en un majestuoso estadio Azteca que lució un lleno impresionante.

En un primer tiempo en el que ninguno dio concesiones de inicio, ambos conjuntos cerraron espacios y trataron de asegurar el control del balón en un encuentro que rezumaba olor mundialista con la Copa del Mundo de España y la plantilla mexicana.

España puso de arranque a tres campeones, Casillas, Puyol y Busquets; además, Del Bosque hizo debutar a Bruno Soriano, pero era evidente que el equipo no caminaba a la velocidad del 11 de julio en el Soccer City, cuando ganó la final al vencer a Holanda.

Los mexicanos parecían tener mayor rodaje y lo hicieron notar pronto, cuando en el minuto 12 un pase de Torrado rompió la línea defensiva de España para que Chicharito enfilara y colocase el balón ajustado al poste ante la salida de Casillas (1-0).

El gol le vino bien al partido porque los españoles se metieron de lleno y comenzaron a elevar su rendimiento, presionaron más a México y cobraron los primeros frutos a la media hora.

Un remate fallido de Llorente se perdió por la dura marca de Rodríguez y, en el 31, un disparo de Cazorla se estrelló en el larguero, después de que el meta mexicano Ochoa tocase ligeramente el balón con la mano.

España parecía echar de menos a Iniesta, porque se hacía de la pelota, pero al final no hallaba quién moviera el músculo y presionara el botón de arranque para esas salidas de peligro que se le vieron en el Mundial.

México tuvo más frescura con Chicharito y Vela en el ataque, que le dieron personalidad al equipo con un Rafa Márquez en sus mejores tiempos en la media cancha en pareja con Torrado, para darle la pausa al equipo. El ex jugador del Barcelona disfrutó de las mejores oportunidades de México en el primer tiempo, cuando un tiro raso al lado derecho fue desviado por Casillas y un lanzamiento de falta se estrelló en la barrera.

Tras el descanso, Del Bosque realizó cinco cambios, reforzó el centro del campo con Xabi Alonso, y le quiso dar velocidad con la entrada de Sergio Ramos y Jesús Navas. Casillas le dejó la puerta a Valdés. El técnico mexicano, Enrique Meza, sacó a Chicharito y metió a Pablo Barrera para darle conducción al equipo en el ataque. Las dos escuadras estaban decididos a buscar goles ante la fiesta de un majestuoso Azteca.

España revolucionó el duelo con la velocidad de Navas y México cerró filas defensivas con la idea de no darle espacios, y lo logró porque mantuvo las acciones lejos de su portería, que terminó bajo el cuidado de Jesús Corona tras el cambio por Guillermo Ochoa.

En los últimos minutos, España y México demostraron que querían mantener su esencia futbolística de buscar la meta rival y el premio le llegó a España con el gol de Silva en el 91, que le valió llevarse el trofeo Bicentenario. El canario pudo dar el triunfo a los españoles, pero mandó el balón fuera.

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