unicaja

Tiempo para el rearme

  • El Unicaja recupera a Darden y Freeland y tiene a Lima para jugar en la Liga Endesa en la peor racha de la temporada, con tres derrotas consecutivas y con dos partidos muy complicados en perspectiva

El cielo es por primera vez oscuro para el Unicaja en esta temporada. El equipo había sorteado problemas, bajos rendimientos, lesiones. Pero en Bilbao se rubricaron sietes días negros. No hay que olvidar que después de, quizá, el mejor partido de la temporada si se contextualizan partido, rival y competición. El Unicaja fue grandioso hace una semana ante el Madrid, pero el gancho sin respuesta de Mirotic le ha tumbado por primera vez en la lona. Las derrotas con amplitud en Manresa y Bilbao muestran que algo se ha torcido en los precisos renglones que escribían Chus Mateo y sus jugadores. Nada dramático, pero toca levantarse. El calendario no entiende de problemas.

Diversos factores intervienen en este bajón de rendimiento. El cuerpo técnico apostó por empezar fuerte a nivel físico la temporada para ganar crédito, era necesario en un equipo con jugadores nuevos en la Liga y un entrenador sin el colchón de seguridad de gente con más nombre. En diciembre la gasolina parecía justa, pero el parón navideño vino bien para recargar. Ahora, cuatro derrotas en los últimos cinco partidos, tres derrotas seguidas muestran alguna grieta.

No se pueden soslayar las lesiones. El Unicaja se vio desprovisto de Tremmell Darden, el hombre más empleado por Chus Mateo en los dos primeros meses de competición. Hombre capital en el armazón defensivo, en ataque estaba mostrando unos porcentajes mejores incluso de lo esperado "Probablemente, el mejor jugador defensivo que entrené, siempre pendiente de una ayuda, siempre intenso", decía Mateo. El paso adelante de Peric y Mark Payne amortiguaron esa ausencia. Pero se echa de menos esa capacidad atlética que da al equipo más músculo, esa intensidad contagiosa.

Darden ya se entrenó con el resto de compañeros ayer, sin miedos. Fue una sesión suave tras el partido de Bilbao. Mateo decidió que el equipo se ejercitara nada más llegar a Málaga para dejar una tarde de descanso. Darden será hoy inscrito en la ACB y viajará a Las Palmas, salvo contratiempo en el entrenamiento matutino. Está en plenitud física, no ha perdido masa muscular ni ritmo y su dedo gordo de la mano izquierda ha soldado bien. Lleva 10 días trabajando con balón, sin contacto. Ya se mete en dinámica de grupo. Ocupará el lugar de Mark Payne, tocado en su dedo. Pero del que Mateo no se quiere desprender.

Si Darden era el más empleado, Freeland es el hombre franquicia. El pasado lunes, en la gala de entrega de premios de la RTVA, el inglés confesaba que no se veía para jugar en Bilbao. La mejora en 48 horas fue notable y se vio con buenas sensaciones. El recital que ofreció, mermado y con el tobillo aún sin total estabilidad, recordó su trascendencia en este Unicaja. Es el factor diferencial. Sin él, dos derrotas antes. Y él evitó quizá una debacle en Bilbao.

Y llega el resuello de Lima, ya español y con la venia para jugar en la Liga Endesa. A Mateo le gusta su hiperactividad y su energía. A veces contraproducente, pero su capacidad atlética de un plus en la rotación interior, hace al equipo más completo, más versátil.

Y con este panorama más alentador tras la tormenta, al Unicaja le toca rearmarse. Es un pequeño bache, pero el calendario amenaza. Visita al Gran Canaria y viene el Montepaschi. El Unicaja tiene crédito, lo tienen su entrenador y sus jugadores por lo mostrado en tres meses anteriores. Es el momento de creer y no dudar.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios