Turquía y Eslovenia aplastan a sus rivales

  • Los anfitriones se imponen a Francia por 95-77 y los balcánicos hicieron lo propio con Australia (87-58).

Los duelos de octavos de final del domingo en el Mundial de baloncesto fueron muy diferentes a los del sábado: Turquía y Eslovenia aplastaron a sus rivales y el miércoles lucharán entre ellos por un puesto en la semifinal. No hubo ni un ápice de la emoción que se vivió en el Serbia-Croacia y en el España-Grecia.

Turquía mantuvo el latido del país anfitrión por el Mundial al derrotar a Francia por 95-77. El equipo local, además de poseer un buen equipo en el que destaca el talento de Hedo Turkoglu y Ersan Ilyasova y los muchos kilos y centímetros de los que disponen todos sus pivots, cuenta en Estambul con un sexto jugador: el aliento de las 15.000 personas que llenaron el impresionante Sinan Erdem. El estadio rugió durante el himno y la presentación de los 12 hombres que deben llevar al país a una esperada medalla. Y así siguió todo el partido.

Francia partía como clara víctima, pero contuvo el tirón inicial y a 4:50 minutos para el final del primer cuarto se puso por delante con un triple de Nando de Colo (8-7). Fue un espejismo. Turquía, con una defensa en zona para forzar a Francia a tirar de lejos, uno de sus puntos débiles, se escapó 19-13 -su máxima ventaja- a escasos segundos del final del primer periodo (19-14).

El conjunto local aún apretó más y a 7:58, un triple de Ender Arslan estiró la ventaja a 26-16. Poco a poco, la renta siguió aumentando gracias a la aportación exterior de Turkoglu y de Sinan Güler, y llegó a los 15 puntos justo al final del segundo periodo (43-28). Turquía es la mejor defensa del campeonato. Hasta ahora sólo permitía 57 puntos a sus rivales. Y Francia, el segundo peor ataque de los 16 equipos que llegaron a octavos, sólo por delante de Angola. El resultado estaba claro. En los tres primeros minutos tras la pausa, Turquía rompió el partido con un parcial de 10-0 (53-28).

El tercer periodo se cerró con 71-45 para Turquía y el Sinan Erdem hacía la ola y seguía de cántico en cántico. Turkoglu, jugador de los Toronto Raptors de la NBA, había lanzado ya los 20 puntos, con cuatro triples. Y ya descansó para futuros duelos más duros, quizás ante Eslovenia el miércoles.

Por su parte, el equipo balcánico acribilló desde la línea de triple a Australia, a la que derrotó por 87-58. Eslovenia tuvo un partido plácido ante los aussies gracias a 16 aciertos desde 6,25 metros. 48 de los 87 puntos del equipo llegaron desde la larga distancia. Entre los francotiradores eslovenos destacó el base Jaka Lakovic, autor de 19 puntos, con cinco triples. Los europeos se escaparon en el marcador desde el principio y sentenciaron ya el choque en el segundo cuarto con un parcial de 26-13 que permitió que se fueran al descanso con 21 puntos de ventaja. La renta en el último cuarto llegó incluso a alcanzar los 33 puntos (82-49).  "Hemos trabajado duro para estar aquí. Salimos muy bien, lanzamos bien y mantuvimos la concentración de principio a fin", dijo el escolta Goran Dragic.

Eslovenia sólo ha perdido durante el Mundial ante Estados Unidos, en la primera fase, y el miércoles tratará de entrar en la lucha por una medalla, el paso que aún le queda por dar tras ser cuarta en el Europeo de 2009 en Polonia.

El lunes habrá otros dos choques: la sorprendente Nueva Zelanda se enfrenta a Rusia y el gran favorito al oro, Estados Unidos, volverá a entrar en juego, ante Angola. "Es como una fiesta", definió el partido el angoleño Miguel Lutonda, que con 38 años es el jugador más viejo de todo el Mundial. Angola se enfrentará a Estados Unidos por quinta vez en su historia. Perdió las cuatro anteriores por una media de casi 40 puntos, por lo que el objetivo del equipo africano en Estambul es "perder por la menor diferencia posible". "No debemos tener miedo, es un partido para disfrutar", dijo Lutonda de cara al choque contra Kevin Durant, Derrick Rose, Chauncey Billups y compañía.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios