El Unicaja continúa en la lona (60-49)

  • Tras un buen primer cuarto se diluye, repite una imagen nefasta y encadena cuatro derrotas

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Desde el directo a la mandíbula de Nikola Mirotic, el árbitro sigue contando y el Unicaja continúa en la lona. Hizo un amago de levantarse en el Centro Insular de Las Palmas en un primer cuarto esperanzador. Pero no, le fallaron las piernas y la cuenta va por cuatro. Cuatro derrotas consecutivas, tres dolientes salidas a Manresa, Bilbao y Las Palmas, resueltas por derrotas superiores a los 10 puntos. El nervio, esa loable energía exhibida hasta ahora, se ha perdido. El Unicaja se ha caído y no puede agarrarse a las cuerdas, va perdiendo el pulso.

Volvió Darden, quizá la única buena noticia, en otra tarde para olvidar. Los tres encuentros ofrecidos en sábado por la tarde por Teledeporte han significado tres derrotas. No es cuestión de superstición, sino de que la imagen que se ofrece a nivel estatal desmiente el buen baloncesto que este Unicaja ha realizado partido sí y partido también durante un buen trecho. Pero en pistas en las que a principio de temporada se manejaba y competía ahora baja los brazos. El rebote suele ser un síntoma de intensidad y concentración y ayer concedió 49, 17 en ataque, por los 33 propios. Un equipo que ha sido durante un buen tramo de la campaña el mejor de España y Europa en esta faceta del juego.

Como el rebote, el tiro. Con infames porcentajes (39% en tiros de dos, 24% en triples), el Unicaja desperdició la oportunidad de romper el partido tras un saludable primer cuarto en el que se esbozó lo que debe ser la recuperación del equipo. Sólido atrás, movió el balón con criterio. Rowland supo dividir a la defensa y generar algo de juego. Y Freeland seguía al estelar nivel de Bilbao, fresco y suelto. 4-13 de salida, 10-20 tras el primer cuarto. Con el Gran Canaria encasquillado, sin ver aro. La continuación de la secuencia fue un cuarto con sólo cinco puntos. Cinco puntos, una suspensión de Rowland y un triple de Garbajosa. Incapaz de encontrar soluciones interiores, de penetrar y forzar faltas, el Unicaja no fue a la línea de 4.60 metros hasta el minuto 32 de partido. Fue con una penetración de Valters. Impensable, un hecho casi insólito.

En estos casos se suele tornar la discusión hacia aquello del huevo y la gallina. ¿Qué pesó más? ¿La buena defensa local o la incapacidad del Unicaja? El porcentaje oscilará según el analista. Los dos factores estuvieron sobre el parqué. No es normal, por mucho que la defensa sea excelente, un equipo anote 29 puntos en 30 minutos. Fue lo que firmó el Unicaja desde el 10 al 40. Menos de un punto por minuto. Una locura. Sabido es que el Gran Canaria intenta rebajar la anotación de los rivales, base gran parte de su juego en destruir. Es de esos equipos, como sucede también, por ejemplo, con el Banca Cívica, que suelen conseguir que sus rivales jueguen mal habitualmente. Por algo, los canarios son la tercera mejor defensa de la competición tras Barcelona y Caja Laboral. Tras la primera vuelta dejaban a sus rivales en menos de 70 puntos. Ayer, el Unicaja se quedó en 49. Un triple postrero de Rowland permitió que no iguala la peor anotación de la historia.

Aun con ese monumental atasco del segundo cuarto, el Unicaja seguía vivo al descanso (25-25) y hasta bien entrado el tercero. No había soluciones, ni en la pista ni en banquillo. Cuando un alero, que cierto es que rebotea normalmente bien, captura 14 rebotes como fue el caso de Beirán es que algo falla. Si el Unicaja no corre, sufre. Y si concede canastas fáciles, muere. Es lo que fue sucediendo poco a poco. Cuando el equipo amarillo mostró un poco más de tino, endosó un parcial de 13-0 y el partido ya se había escapado, se quedaba en la isla.

Fue un palo duro, el Unicaja necesitaba esta victoria, pero hay jugadores que se han caído, en buena parte por culpa de las lesiones, y un equipo enérgico y optimista ha devenido en otro deprimido y con dudas. Las transmite hacia afuera. Toca reflexionar. Si se quiere ser optimista, Darden volvió a un nivel correcto tras dos meses parado, Freeland amaga con volver al nivel de inicios de temporada. Los entrenamientos y los partidos deben hacer que este equipo revierta una situación que empieza ser alarmante. Son cuatro derrotas seguidas, las tres últimas por más de 10 puntos. Se está en un tramo capital de la temporada y hay que retomar el camino. Si hace falta, dando pasos hacia atrás y recordando lo que se realizaba bien. Con el espíritu adecuado. Porque la cuenta sigue adelante y el calendario no espera a nadie.

Gran Canaria 2014 (10+15+18+17) Bellas 5, Haynes 13, Bramos 13, Savané 8 y Palacios 4 -quinteto inicial-. Alvarado 0, Beirán 7 y Rey 10.

Unicaja (20+5+10+14): Rowland 14, Fitch 5, Peric 2, Freeland 10 y Zoric 6 -quinteto inicial-. Berni 0, Lima 0, Valters 2, Darden 7 y Garbajosa 3.

Árbitros: Redondo, Araña, Sánchez Montserrat.

IncidenciaS: Centro Insular de Deportes de Las Palmas de Gran Canaria. 18ª jornada de la Liga Endesa. Unos 5.000 espectadores.

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