Valencia, una anfitriona que goza

  • Por Mestalla, Emery tapa bocas a buena parte de su exigente afición al encadenar su tercera goleada seguida · Y la afición granota alucina con su Levante, ya salvado y que incluso sueña con Europa

El nombre de Valencia resuena en los medios porque allí, mañana, el mundo vuelve a pararse, o casi, por otro Barça-Madrid. Pero la capital levantina merece los focos con más razón por la trayectoria que describen sus dos equipos en la Liga BBVA. Valencia y Levante andan como un tiro, y sus aficionados ejercerán con la sonrisa de oreja a oreja de anfitriones de la final.

El Valencia, con su 0-3 en Almería, encadenó su tercera goleada seguida (1-4 en Getafe, 5-0 al Villarreal) y visó, virtualmente, ese importantísimo tercer puesto que permite proyectar la próxima campaña con la seguridad de que en septiembre llegará el maná de la Liga de Campeones.

Por su parte, el Levante avanzó en su gozoso camino, hasta el punto de que lleva a su incrédula afición hasta un terreno ignoto, el de las aspiraciones europeas: los granotas se han situado, casi sin darse cuenta, a tiro de piedra de esa séptima plaza que lleva a la Liga Europa. Andaban los levantinistas en la empresa vital de alcanzar esa tierra prometida de los cuarentaitantos puntos que aseguren la salvación, y cuando lo han logrado, han girado la cabeza hacia el frente y se han estampado con un escenario imprevisto, alumbrado por las estrellas continentales. Todo son parabienes junto a la playa de la Malvarrosa. Bueno, casi todo: en Mestalla aún es amplia la peña de detractores de Emery, por mucho que éste haya logrado que hasta Stankevicius sume en ataque.

Mucha mejor prensa tiene su colega en el banquillo del Levante, hasta el punto de que Luis García incluso suena como postulante a relevarle en el cargo. Y es que todos los elogios son pocos para la labor que está ejerciendo este madrileño en la temporada de su estreno en Primera. Después de meter al Benidorm en la fase de ascenso a Segunda A en la temporada 2007-08, tardó dos años en devolver al Levante a Primera. Pero el club, en pleno concurso de acreedores, emprendió en verano la romántica aventura de sostenerse en la categoría manejando un presupuesto de... 19 millones de euros. De ellos, menos de 8 millones para la masa salarial de la plantilla: sólo Kaká, percibe 9 millones netos en un Real Madrid que no fue capaz de ganar en el Ciutat de Valencia (0-0).

Otro dato: la última temporada en que el Levante asomó por Primera, la 2007-08, dispuso de un presupuesto de unos 36 millones de euros, casi el doble que en esta Liga. El club llegó a subir al cadalso por sus licencias en las contrataciones, sin duda desproporcionadas para sus recursos y sus logros deportivos, y la obligada austeridad impuesta desde la administración ha cuajado en un pequeño milagro, con una plantilla de saldo que ha sumado ¡27 puntos! en los 13 partidos de esta segunda vuelta.

Ni siquiera el Valencia aguanta el ritmo levantinista en la segunda vuelta, aunque poco debe importar ese apunte al equipo de Mestalla, que va camino de ser el mejor tercero de la Liga bajo el actual formato si no afloja en los seis partidos que quedan (tiene además un calendario plácido), pues acabaría con una cifra en torno a los 75 puntos. Mucho tiene que ver en la racha el momento de forma de Soldado, que ya ha cantado gol 13 veces en esta Liga. El punta ha agarrado con fuerza y fútbol un testigo que quemaba, el de Villa, y ya está en el escaparate que soñaba, en la calle más lujosa del caprichoso mercado futbolero.

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