Velocidad de crucero

  • Continuidad El Unicaja suma su sexto triunfo en la Euroliga y recupera el liderato del Grupo B tras ganar al Aris (73-52) Mejoría Haislip y Cabezas marcan diferencias y ratifican la línea ascendente

Seis victorias en los últimos siete encuentros permiten anunciar una indisimulable mejoría. El Unicaja derrotó al Aris (73-52) con suma solvencia. Es la costumbre, con el paréntesis de Estambul, en el último mes de competición. Triunfos de distinto calado ante rivales de diverso pelaje. Parece alcanzada una velocidad de crucero, un mínimo rendimiento con el que ser competitivo. Cayó el Aris, el Unicaja recuperó el liderato del Grupo B por el mejor averaje general que el Lietuvos.

Con la prestancia habitual de las últimos meses, el Unicaja cerró 2007 sin una derrota casera en la Euroliga. 12 encuentros consecutivos sin perder, en un año natural que será recordado en los anales por la versión europea. No es mal equipo el Aris, aunque sí es cierto que su rendimiento decae cuando abandona su guarida del Alexandreio. Pero el Unicaja en el Carpena parece haber dado con la tecla y se ha convertido en un feudo inexpugnable. Fenomenal suelo a partir del que crecer y plantear cotas más altas.

Fue un partido un tanto raro al inicio, con imprecisiones en ambos bandos. Bajo tanteo, muchas pérdidas. Hasta que apareció Carlos Cabezas, en su espléndida madurez. Con 6-8 en el marcador, el malagueño decidió cambiar el rumbo del partido. Y anotó 14 puntos consecutivos para su equipo sin fallos en el lanzamiento. Tres canastas de dos, dos triples y dos tiros libres. Y el partido ya fue otro (20-11). Nunca más perdió el liderazgo del duelo el Unicaja y cinco puntos (31-26 al descanso) fue el cinturón de seguridad que se colocaron los malagueños para mantener a raya a su rival, en el que Massey fue de nuevo su hombre más destacado. Sus 10 puntos y 14 rebotes quizá inflan su actuación, porque fue empequeñecido por un gran Marcus Haislip. Grata noticia el regreso a buen nivel del ala-pívot de Lewisburg.

Sí, porque Haislip es el hombre que puede marcar más diferencias en este equipo por sus sobrenaturales condiciones para jugar a este deporte. Ayer no estuvo fino en el tiro exterior, pero sí que estuvo certero en las proximidades del aro (8/11 en los tiros de dos), con un recital de mates. En alley hoop con Cabezas, tras rebote de ataque sin dejarla caer, saltando a dos piernas en un contraataque. Repertorio amplio de Haislip ante Massey, uno de los mejores ala-pívots de la Euroliga con los números en la mano. Su intimidación en el aro propio resultó brutal. Cuatro tapones y otros tantos tiros punteados hasta hacer fallar al lanzador. Su pareja con Ndong resulta devastadora para los ataques rivales. Anotar una canasta cerca del aro con ellos dos en pista simultáneamente resulta una odisea por sus interminables brazos y condiciones para el salto.

Sobre la bocina del tercer cuarto Gabriel colocó las banderillas con un triple (55-43). Y el Unicaja se apoyó en una gran defensa (18-9 el parcial del último cuarto) para dar la estocada, hasta llegar a dominar por 25 puntos (71-46). Scariolo descargó de minutos a los hombres más castigados por los problemas físicos (Ndong, Berni, Jiménez) y tuvieron su cuota de protagonismo Chylinski y Paulao. El polaco ha jugado en los tres últimos partidos en diversas circunstancias y el técnico italiano parece darle cada vez más cancha. El brasileño sí pareció ayer un poco más perdido (tres pérdidas), pero su presencia también intimida.

La holgada victoria, en suma, permite recuperar el liderato del Grupo B, que siempre apetece ver todo desde arriba y observar al Unicaja en el primer puesto. Y, no hay que olvidarlo, vencer en el averaje particular al Aris (87-83 en la ida), que nunca se sabe con aquello de los empates. Porque la velocidad de crucero parece alcanzada. Falta comprobar cuál puede ser la aceleración en el duro tramo de calendario que llega.

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