Verdades como puños

LAS verdades son como puños cuando nos afectan favorablemente, pero si esas verdades van en contra de nuestros intereses tendemos a que se desvanezcan como un suflé. Nos cuesta aceptar los planteamientos de otros si no son coincidentes con los nuestros. Somos animales, a veces racionales, a veces dispuestos a tropezar más de una vez con la misma piedra. Esto es lo que le está pasando a nuestro Málaga esta temporada. No puede ser que domingo tras domingo tropecemos con la misma piedra, la de no poder ganarle a equipos que en teoría son inferiores a nosotros.

Ya escuchamos a Pellegrini hace un par de semanas decir que los problemas que tiene el equipo están en las dos áreas. Yo empezaría por resolver el problema más grave, que es el de nuestra área, solucionando este por lo menos empatamos a cero y no perdemos los partidos, pero para solucionarlo hay que intentar buscar todas la variantes posibles hasta encontrar la adecuada. Quiero decir con esto que en defensa cambiaron todos los futbolistas menos uno: Demichelis. Vaya partidito que se marcó ayer. Participó en todos los goles del Granada. En el primero suelta su marca, porque Gámez está cerrando con un jugador del Granada, y en el segundo rompe el fuera de juego por no salir rápido. De la expulsión, mejor ni hablar. Un jugador con su experiencia no puede cometer estos errores. Cuando uno tiene jugadores inamovibles dentro del once titular, este jugador tiene que corresponder a la confianza que deposita su entrenador en él con un buen rendimiento todos o casi todos los domingos (como hace Toulalan).

Los grandes de verdad lo primero que tienen es humildad, no aires de grandeza, porque si no el entrenador se queda en evidencia delante del grupo. Llevo tiempo diciendo lo de Demichelis. No está bien y si no está bien hay que sentarlo, como a todos. Si no pasa lo que pasa. El equipo en defensa sigue recibiendo goles y la culpa es de todos menos de él y eso no se puede permitir en un equipo que se hizo para estar en Europa. Que siga dedicándole los triunfos sólo a los que le apoyaron en los malos momentos, que cada vez son menos los que le apoyan y más los malos momentos. El Málaga está por encima de los nombres y tendría que aprender de la humildad de algunos compañeros. Qué razón tenía Apoño (este sí siente los colores de la camiseta) y cuántas verdades decía. Las verdades son como puños.

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