La agonía del Liverpool encuentra un final feliz

El Liverpool puso fin anoche a su agonía y selló el pase a los octavos de final de la Liga de Campeones con un gran triunfo (0-4) en el Stade Vélodrome de Marsella, donde el conjunto entrenado por Rafa Benítez realizó un gran encuentro y demostró ser uno de los candidatos a estar en mayo en la gran final de Moscú.

Los goles conseguidos por Gerrard, Torres, Kuyt y Babel sentenciaron un partido que siempre estuvo controlado por los reds, que supieron materializar sus ocasiones ante un Olympique de Marsella que se tendrá que tendrá que conformar con la tercera plaza, por lo que quedará relegado a disputar la Copa de la UEFA.

El conjunto de Anfield Roadpasa de ronda como segundo, ya que el primer puesto quedó reservado al Oporto, que solventó su compromiso ante el Besiktas con una cómoda victoria. Los portugueses cumplieron las expectativas y derrotaron con cierta comodidad a los turcos (2-0). A pesar de que sólo le valía la victoria para asegurarse el primer puesto, el Oporto no se dio cuenta de que el Besiktas estaba posicionado sobre el campo para defender hasta el minuto 20 y decidió subir las posiciones de los laterales y el centrocampista Raúl Meireles. Sin embargo, el equipo local estaba lento y sin apenas profundidad, lo que contribuía a que los turcos se sintiesen más cómodos todavía.

Sólo las jugadas individuales del Oporto eran causa de temor por parte del Besiktas, como dos apariciones por las bandas del internacional luso Bosingwa o el marroquí Tarik, que acabaron con sendas paradas de Rustu.

Ante la incapacidad local de crear peligro, tuvo que ser un golpe de fortuna el que dio la delantera al Oporto, que vio cómo la defensa y el portero turco, el ex barcelonista Rustu Recber, se olvidaron de un balón para pedir fuera de juego, mientras el argentino Lucho González marcaba a placer en la frontal del área pequeña. Quaresma, en el minuto 61, redondearía la noche.

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