Una amenaza de cuatro estrellas

  • Italia, la alicaída tetracampeona mundial, pugnará con España por el pase directo a la gran cita en Rusia Albania, Israel, Macedonia y Liechtenstein deben ser meros testigos del pulso

La selección española se enfrentará a Italia en el Grupo G de la fase de clasificación para el Mundial de Rusia 2018, que completan Albania, Israel, Macedonia y Liechtenstein.

Al equipo entrenado por Vicente del Bosque le tocó en suerte la escuadra que nadie quería ver, una de las dos grandes amenazas que contenía el bombo 2 junto a los franceses, aunque el impasible rostro del seleccionador transalpino, Antonio Conte, demuestra que los italianos tampoco se alegraron del resultado del sorteo celebrado en la bella San Petersburgo.

El alemán Oliver Bierhoff fue el encargado de sacar del bombo de cabezas de serie la bola correspondiente a España, lo que no dejó de arrancar sonrisas entre los asistentes al sorteo celebrado frente al Palacio de Constantino, a las afueras de la histórica ciudad imperial rusa.

No obstante, al tratarse de un grupo de seis equipos, el campeón se clasifica directamente, pero el segundo también tiene opciones de disputar el Mundial de Rusia a través de la temida repesca.

Italia, tetracampeona del mundo, no atraviesa ni mucho menos por su mejor momento. Su discreto potencial no es más que un reflejo de la crisis que padece el Calcio, muy lejos de aquellos años 80 y 90 en que el país transalpino atraía al grueso de las estrellas internacionales. Pero es Italia, con su tremenda tradición y el peso específico que siempre conservará.

En cuanto al resto del Grupo G, los españoles y los italianos no deberían tener mayores problemas ante equipos como Albania -en franca progresión, eso sí, en los últimos años- y Liechtenstein, aunque Israel y Macedonia son escuadras que se hacen habitualmente fuertes en sus estadios, donde los desplazamientos son incómodos.

Más complicado aún que España e Italia lo tendrán los franceses y los holandeses, que además de cruzarse entre ellos han ido a coincidir con la Suecia de Zlatan Ibrahimovic. Los acompañarán en la aventura Bulgaria, Bielorrusia y Luxemburgo. Es el Grupo A, sin duda, el grupo de la muerte de esta fase de clasificación.

En el caso de Alemania, arrancará la defensa del título conquistado en Brasil de forma más bien tranquila. República Checa, Irlanda del Norte, Noruega, Azerbaiyán y San Marino podrían darle algún susto pero difícilmente le competirán el primer puesto si los germanos están a su mejor nivel.

La igualdad será mayor entre los dos principales candidatos a liderar el Grupo B, Portugal y Suiza. Intentarán sorprenderlos partiendo de una posición secundaria Hungría, Islas Feroe, Letonia y Andorra.

Abiertos se antojan también los Grupos D y E. En el primero el galés Gareth Bale intentará ganarse a pulso un lugar en su primer Mundial jugando contra selecciones parejas en nivel como Austria, Serbia o República de Irlanda. En el segundo de ellos, Rumanía, cabeza de serie, afrontará duelos interesantes frente a rivales como Dinamarca, Montenegro, Polonia o Armenia. En el caso de Inglaterra vivirá un cruce de gran rivalidad ante Escocia y tratará de anular a la sorprendente Eslovaquia, líder del grupo de España en la fase de clasificación para la Eurocopa de Francia 2016.

Además habrá dos grupos de sólo cinco equipos, en los que un tropiezo puede dar mayores quebraderos de cabeza al que lo sufra. La talentosa Bélgica deberá hacer valer su calidad sobre Bosnia o Grecia. Por su parte, Croacia, Islandia, Ucrania y Turquía vivirán intensas batallas con final casi impredecible.

Debido a la importancia de sus mercados televisivos, España, Inglaterra, Alemania, Francia, Italia y Holanda debían integrar obligatoriamente los grupos con seis equipos. Un apunte más que refleja la manipulación que realiza la FIFA en este tipo de sorteos para atar el mayor número de cabos.

La fase de clasificación mundialista arrancará en poco más de un mes, entre el 4 y el 6 del próximo septiembre, y la repesca se celebrará a finales de 2017, en noviembre.

La Copa Mundial de Rusia, el primer país de Europa del Este que organizará un certamen de este nivel, se jugará en el verano de 2018, entre el 14 de junio y el 15 de julio.

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