Un año sin el jeque Al-Thani

  • Este domingo con el Málaga-Betis se cumplen 365 días de la última visita del propietario al palco de La Rosaleda Un 1-2 contra el Rayo, su último encuentro El club no descarta su vuelta "en cualquier momento"

Buenos deseos a sus compatriotas y disculpas varias por no haber podido acceder a internet centran los últimos mensajes del jeque Abdullah bin Nasser Al-Thani en las redes sociales. A través de estas herramientas se han conocido con regularidad las andanzas y pensamientos del propietario del Málaga. Al menos, así ha sido durante el último año. Este domingo se cumplen ya 365 días de la última visita de Al-Thani a La Rosaleda. De un Málaga-Rayo a un Málaga-Betis. Un año en el que la entidad ha sufrido una transformación espectacular. Nuevo Málaga, nuevo proyecto, mismo jeque.

Desde que se hizo con la propiedad y presidencia del Málaga Al-Thani siempre quiso permanecer en un segundo plano ante las miradas públicas. Su presencia en el palco del estadio nunca fue habitual. Delegó primero en Abdullah Ghubn y posteriormente en Moayad Shatat, ambos vicepresidentes del Málaga y trabajadores del Grupo NAS, el conglomerado de empresas que dirige.

En el club afirman que sus labores y negocios impiden al jeque acudir a Martiricos con la frecuencia deseada. No obstante, destacan que está al tanto de todo lo que acontece en la entidad y sigue con suma atención los partidos. De hecho, Al-Thani felicitó vía Twitter y Facebook tanto a jugadores como técnicos por su buen comienzo de Liga. La plantilla devolvió el gesto con un par de regalos con motivo de su cumpleaños: una camiseta con su nombre, el número 1 serigrafiado en ella y firmada por todos los componentes del plantel, y un póster de la plantilla al completo enmarcado. En esta foto oficial no aparece el lateral zurdo José Manuel Casado, fichado días después de que se tomara.

Pese a que Al-Thani apenas se ha dejado ver por La Rosaleda, en el Málaga no descartan que aparezca "en cualquier instante". Muy dado a las sorpresas, aún se recuerda su precipitado aterrizaje en la ciudad para poder asistir al histórico Málaga-Milan. Llegó acompañado de sus hijos menores. El jeque disfrutó el 24 de octubre de 2012 de una noche de ensueño coronada por el gol de Joaquín. Días después, el 3 de noviembre, presidió al palco durante un Málaga-Rayo que, contrariamente al duelo de Champions, acabó en derrota. Se quedó poco tiempo más en Málaga y no tardó en regresar a Catar.

Así pues, ante el Betis hará un año que el jeque no ocupa su sillón presidencial en La Rosaleda, salvo sorpresa mayúscula. En septiembre sí estuvo en el estadio su primogénito Nasser, entonces de vacaciones en Marbella. Curiosamente, el hijo del jeque presenció otro Málaga-Rayo, último encuentro que viera su padre, aunque con resultados totalmente distintos (1-2 en 2012 y 5-0 en 2013).

"Es posible que venga en cualquier momento. Conoce todas las noticias y es un gran seguidor del club. Se interesa por saber todos los detalles del club, pero como se sabe, tiene muchos negocios alrededor del mundo. Además, él me mandó aquí para cuidar la dirección, yo vivo en Málaga y vengo todos los días a las oficinas del club", dijo Shatat la semana pasada. Paralelamente al trabajo que desarrolla para el Málaga, Shatat representa al jeque en sus otros negocios no relacionados con el fútbol, como la ampliación del puerto deportivo de La Bajadilla, en estos momentos en punto muerto.

El Málaga siempre tiene tendidos los brazos al jeque, aunque sobre todo anhela el poderío inversor de las primeras temporadas. "Esperamos que recupere la confianza en el club y vuelva. Si no, buscaremos una alternativa para volver a Europa", comentó hace días el consejero consultivo Francisco Martín Aguilar.

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