"No estaba nada ansioso, sabía que el gol iba a llegar"

  • Ante el Eibar Baha puso fin a una racha de cuatro partidos sin marcar, aunque él prioriza el objetivo del ascenso a Primera a su lucimiento personal

Antes de cada partido Nabil Baha (Remiremont, 1981) une sus manos para rezar una oración en dirección a La Meca. Es su forma de aislarse durante unos segundos de la tensión del fútbol y de concentrarse en su objetivo. Y ése no es otro que el gol. Con su tanto ante el Eibar, el delantero franco marroquí ponía fin a una racha de cuatro encuentros sin marcar, aunque él minimiza la importancia del dato: "No estaba nada ansioso, sabía que el gol iba a llegar", aduce.

Si hay algo que sobresale de de Baha de sus características como jugador es que siempre ha priorizado los intereses del equipo a los suyos. "Desde Tenerife no marcaba, pero yo estaba muy satisfecho con mi rendimiento. En casi todos los encuentros abrí espacios para mis compañeros y siempre me ofrecí. Lo que ocurre es que en un delantero lo que siempre se destaca es el número de goles y para mí eso es algo secundario si el equipo gana".

Tanto que el jugador continúa sin fijarse una cifra de dianas al final de la temporada: "Ya lo dije cuando firmé por el Málaga. No me gusta hablar de goles y los cambiaría por el ascenso del equipo".

Ante el Eibar, los de Muñiz vieron cómo el triunfo se les escapaba cuando apenas faltaban seis minutos para la conclusión del partido, aunque el internacional por Marruecos prefiere hacer una lectura positiva del empate: "El partido fue muy complicado y ya sabíamos antes de viajar que el rival nos iba a poner las cosas muy difíciles. Sabemos que si algo define a la Segunda División es su igualdad, cualquier equipo de la parte baja de la clasificación puede ganar a los de arriba, pero visto lo que sucedió en Ipurúa, el empate es bueno. Lo importante es seguir sumando".

No obstante, Baha admite que el punto logrado ante el Eibar se tiene que refrendar con un triunfo ante el Poli Ejido: "Si no ganamos el domingo no habrá servido de nada. En La Rosaleda es más fácil porque en casa nos estamos mostrando más sólidos, pero también debemos ganar fuera para que cada jornada esté el ascenso más cercano. Tenemos una importante ventaja con respecto al cuarto clasificado, pero no nos podemos confiar porque, si no, estaríamos perdidos".

Tras el partido ante el Córdoba, Baha admitió que no le gustaba cómo estaba jugando el equipo en las últimas jornadas: "No nos estaban saliendo buenos encuentros, pero ante el Castellón hicimos ya un gran partido y el domingo también fue un encuentro muy serio. La lástima fue que nos lograron empatar".

Con la baja de Salva, que ya ha encarado la segunda fase de recuperación, Baha se ha convertido en la única referencia del ataque, un rol en el que se siente a gusto: "Me encuentro bien, pero la lesión de Salva ha sido una pena. Esta temporada estamos jugando muy pocos partidos y cuando ya nos compenetramos mejor él se volvió a lesionar, pero Salva es un grandísimo jugador y cuando vuelva va a estar otra vez a tope para afrontar el último tramo con todas las garantías".

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