Nos han apedreado el rancho

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"Nos han apedreado el rancho". Esa frase la decía siempre César Ferrando cuando nos hacían muchas ocasiones en contra. Y fue lo que le pasó al Málaga contra el Valencia. Poco más nuevo se puede comentar ya del choque. El equipo de Emery fue a por el partido desde el principio y supo leerlo bien con Banega repartiendo entre líneas con Joaquín, Vicente, Mata y Aduriz. Le ganó la batalla al Málaga en el centro del campo. Pero dejadme que os diga una cosa: este año los malaguistas disfrutaremos en La Rosaleda con el equipo.

Es inevitable que estos días todos hablemos del nuevo sistema del equipo, el famoso 1-4-3-3. Yo sé lo que significa jugar con ese esquema. Cuando vestí la camiseta del Ceuta en la temporada 05/06, nuestro entrenador era nada más y nada menos que el mítico Ramón María Calderé, aquel gran centrocampista medio calvo y con bigote al que le encantaba jugar con las medias caídas. Él creía en ese sistema de juego. Y usarlo en una categoría como la Segunda B, que es tan agresiva y en la que los equipos se encierran tanto, tiene mucho mérito. Es un sistema más propio de infantiles o juveniles; en categorías profesionales hay mucho en juego, los técnicos aseguran más y eso suele derivar en un fútbol triste.

Recuerdo que a los jugadores nos costó mucho trabajo adaptarnos a él. No fue nada fácil, pero a la larga mereció la pena, porque nuestra afición disfrutó mucho. Ganábamos los partidos por 4-3 ó 4-2 porque acumulábamos mucha gente arriba y jugábamos con mucha alegría. ¿Y por qué no va a ocurrir en el Málaga? Lo que pasa es que los nuevos jugadores aún no se conocen y eso se nota. Los futbolistas son los que hacen buenos el sistema, por eso hay que tener jugadores apropiados para él, y yo creo que el Málaga los tiene.

En ese 1-4-3-3 en el Ceuta yo hacía de Rondón. Me encantó este chico. Baja bien la bola y se pelea bien de espaldas. Particularmente, creo que con otro delantero al lado el Málaga le sacaría mucho más partido, pero fue un buen primer contacto, porque yo no lo había visto, aunque me habían hablado bien de él. Tiene buena pinta.

Ya puestos a hablar de jugadores, me pareció que Quincy es un cañón. Creo que el Málaga tiene buenas balas por banda y eso se tiene que notar. Y cómo no, tengo que hablar de Apoño: no está bien aún pero es el futbolista perfecto para dar el equilibrio que pide este sistema. Es fundamental recuperarle porque puede ser el dueño del equipo.

Resumiendo, creo que vamos a ver muchos goles. Veremos muchos partidos acabados en 2-3 o en 3-1. Es lo que tiene el contragolpe, que genera partidos muy abiertos. Digo yo que el Málaga puede llegar a ser un Atlético de Madrid, un equipo que históricamente ha sido defensor de esta idea de juego. Faltan cosas, eso sí: potenciar la defensa, mejorar la atención en la defensa zonal que se vio en los saques de esquina o estar atento a la presión y la distancia entre líneas. Insisto en que creo que este año podemos ver fútbol del bueno.

Dejadme comentar por último un detalle curioso que me contaron el sábado. Resulta que la contraseña de la zona wifi para los periodistas es Basti. Desde aquí le tengo que dar las gracias al club y a quien se le haya ocurrido ese detalle, que me hace mucha ilusión. Aúpa el contraataque y aúpa el Málaga.

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