El baloncesto según Lorbek

  • A lomos del esloveno, el Barcelona somete a un extraordinario Caja Laboral

El Barcelona siempre tiene más, su plantilla es un pozo sin fondo de recursos, tremendo. El horroroso día de Navarro (0/9 en tiros de campo) se compensa con la lección de baloncesto de Erazem Lorbek. El pianista esloveno (26 puntos) se las ingenió para tumbar a un extraordinario Caja Laboral que exigió al equipo culé casi hasta el tope. Dominaba al entrar en el último cuarto (48-52), pero perdió (66-57).

Cinco puntos permitidos en el último cuarto, el colchón de seguridad del que dispone Xavi Pascual es esa defensa activa e inteligente que pone a los rivales en una duda existencial, en una muralla psicológica. Quién se atreve a superar esos 60 puntos. El Caja Laboral estaba bien dispuesto, pero el Barcelona puso el candado. Los interminables brazos y juego por encima del aro de Ndong y Fran Vázquez, la inteligencia de Eidson, la hiperactividad de Víctor Sada. Todo conjuntado, una tapia que no pudo saltar el Baskonia, fiel a su carácter y combatividad.

El Sant Jordi, cada día más azulgrana, fue escenario de un duelo de alto nivel. En pleno debate por la carencia de puntos y la falta de espectáculo, la semifinal puede ser enseñada como ejemplo de que hay partidos bonitos sin puntos. El Caja Laboral se desprendió de cualquier prejuicio o miedo que suele azotar a los rivales azulgranas, más allá de su fabulosa calidad. Inmenso primer cuarto de Lampe, que ya recuperado traslada a otra dimensión al Baskonia. Dominaba casi siempre el equipo vasco, aunque una canasta de Rabaseda sobre la bocina del primer cuarto y otra de Eidson sobre la del segundo permitía a los de Pascual mandar en los parciales (19-18 y 34-33).

Lorbek gobernaba el partido, ahora en el poste bajo creando juego, más tarde abriendo el campo con tino en el tiro exterior. En su plena madurez, el esloveno desbordaba en un duelo titánico con Teletovic, dos estilos, dos superclases. San Emeterio, de regreso a sus mejores días, y el siempre inteligente Prigioni marcaban una renta interesante al final del tercer cuarto (48-52).

Pero el Barcelona tiene ese comodín defensivo que vale títulos. No hizo falta Navarro, al que siempre se espera. Eidson y Mickeal percutieron. Y al Caja Laboral se le hizo de noche, no pudo. El Barcelona mira de cara a la historia, al primer triplete en era ACB. Ayer fue Lorbek, pero el Barcelona siempre tiene más.

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