Una batalla con el común denominador

En la mente de todos, resuena el actual Parma como un rival mediano. Sin embargo, los crociati pasan por ser una de las escuadras emblemáticas de la década de los 90 en Italia, con jugadores como Verón, Cannavaro, Crespo, Asprilla o Buffon en sus filas. Ahora, y tras un paso efímero por la Serie B, el Parma es un conjunto en alza que finalizó octavo la temporada pasada.

En el campo, el Málaga de Jesualdo Ferreira se encontrará esta noche ante un espejo. Y es que los puntos comunes con los italianos pasan por ser, además, los cambios más notables desde la llegada del luso a la Costa del Sol. Sobre todo, destaca la aplicación también del 4-3-3 como la selección táctica de Pasquale Marino, novedad en el banquillo.

El técnico siciliano ha apostado por un fútbol de ataque desde su llegada a la Emilia Romana y, a pesar de perder en estos días al veterano Cristiano Lucarelli, cuenta con elementos suficientes en el plantel para llevar a cabo tal filosofía.

Entre estos, es Sebastian Giovinco el llamado a liderar al Parma en los último cuarto de campo. El internacional vestirá esta temporada de gialloblu tras haberse perdido la Juventus la paciencia para que deje de ser promesa y se convierta en realidad.

Así, Giovinco se convierte junto a Bojinov, Hernán Crespo o Marqués en los jugadores más atractivos del conjunto italiano. Precisamente, en esta nueva búsqueda de la estabilidad futbolística por parte de Marqués, el madrileño está siendo el jugador con más protagonismo de la pretemporada.

Quienes no han formado parte de la expedición del Parma son el internacional italiano Daniele Gallopa, lesionado de gravedad, y el luso Danilo Pereira, recién fichado desde el Benfica. Además, y aunque sí haya viajado con el equipo, se espera que Antonelli no participe en el Trofeo Costa del Sol, al estar ultimando los detalles de su traspaso al Inter de Milán.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios