Un chispazo insuficiente

  • El duelo entre los dos referentes fue decepcionante · El ala-pívot cajista sólo hizo cuatro tiros en todo el partido y anotó 6 de sus 8 puntos en el último cuarto

Suele pasar. En partidos como los de la Copa, muchas veces los focos destinados a los que supuestamente comparecen como los grandes protagonistas deben modificar sobre la marcha su objetivo. Joel Freeland y Paul Davis llegaban al cruce de cuartos de final como los dos claros referentes de Unicaja y Banca Cívica respectivamente. El éxito de uno y otro equipo dependía en gran medida de anular al referente rival. Numéricamente, no lo logró el equipo sevillano; sí el malagueño. Y, curiosamente, ganó el Banca Cívica. Pero ambos estuvieron lejos de ejercer el papel protagonista que venían llevando a cabo durante la temporada. Los focos se posaron en Calloway, Urtasun, Bogdanovic y Rubio por el lado hispalense. En el bando malagueño no encontraron a nadie. Sólo un chispazo final de Joel Freeland que resultó insuficiente para el Unicaja.

Decepcionante partido del inglés, que sigue sin ganar un partido en el torneo copero. No lo hizo cuando compareció en 2009 con el Gran Canaria y tampoco pudo estrenarse ayer. Se le vio mirando al techo del pabellón mascullando alguna plegaria antes del salto inicial, consciente de la trascendencia del momento, pero no estuvo a la altura. En el primer y prácticamente único balón que recibió en el poste bajo durante el encuentro se dio cuenta de que sería una tarde complicada. Guille Rubio le cerró la línea de fondo y recibió un dos contra uno que provocó que sacar el balón con un mal pase. Ahí comenzaron los problemas para el ala-pívot, que además se cargó muy pronto con dos faltas personales, en el último minuto del primer cuarto, lo que le condenó al banco hasta la segunda mitad. Con Freeland sentado, Paul Davis tenía su oportunidad, pero tampoco era su día. Anotó tres canastas en juego y tres tiros libres antes del descanso. En la segunda mitad fue todavía más intrascendente y Joan Plaza le quitó de la pista en los últimos minutos para ganar mayor consistencia defensiva con Triguero.

Freeland tenía una segunda oportunidad en la reanudación. Mateo le sacó de inicio. Pero el inglés no veía el balón. Su pelea bajo los aros le llevó a irse hasta los 13 rebotes y ser el mejor del partido en ese apartado, pero a sus manos no llegaba un balón si no era después de tocar el aro. ¿Culpa suya o de los compañeros? Contesta Chus Mateo: "Ha sido algo de todo el equipo, no nos hemos coordinado cuando queríamos dar balones dentro y en vez de mirar el poste bajo mirábamos al poste alto porque era más fácil. Hemos tenido demasiadas dudas a la hora de meter el balón dentro, Hay que darle mas balones, no es normal que haga tan pocos tiros".

Cierto, Freeland hizo solamente cuatro tiros en juego en todo el partido. Metió tres y acabó siendo el jugador más valorado del partido (24). Pero su peso en el partido fue intrascendente. La estrella del Unicaja se marcha de Barcelona sin confirmar su estatus, arrastrado por la mala dinámica de un equipo que se ha dejado su identidad por el camino a base de perder, perder y perder. La recuperación del equipo debe empezar por encomendarse a la calidad del inglés.

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