El club recurrirá el apercibimiento de cierre

  • Los servicios jurídicos del Málaga tienen diez días de plazo para presentar toda la documentación

Los servicios jurídicos del Málaga recurrirán la sanción del Comité de Competición de la RFEF por la que apercibía de cierre al estadio de La Rosaleda por el lanzamiento de una botella que impactó sobre el rostro del entrenador de la Real Sociedad, Juanma Lillo. En el club se considera que la decisión es desproporcionada y que los dirigentes del ente federativo no han tenido en cuenta que el partido no tuviera que detenerse. Por ello, sus abogados esperan que el organismo dependiente de la RFEF deje sin efecto la sanción y la multa de 1.000 euros que tendrá que abonar el club por el lanzamiento de la botella.

En caso de que el Comité de Competición no atendiera a la solicitud del Málaga, el club se encontraría con el serio contratiempo de que La Rosaleda sería sancionada con un partido de clausura si se producen nuevos lanzamientos. Por ello, todos los estamentos de la entidad han mandado un mensaje de tranquilidad a los aficionados, aunque los de la avenida de Martiricos son conscientes de que el aficionado que lanzó el objeto no es representativo de su afición. El más gráfico fue ayer Muñiz: "Cuando se va al fútbol se va a disfrutar. Cuando yo voy a un campo con mis hijos voy a disfrutar y si voy al cine, por ejemplo, no le tiro una botella al acomodador porque no me ha gustado la película. Quien lo hizo es una persona que no representa a la afición y no la veo como una persona".

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