Al completo y ante Gasol

  • Pleno Con el regreso de Cabezas y Alfonso Sánchez y la recuperación de Haislip, el Unicaja no tiene ausencias Rival Finalista de la ULEB, el Akasvayu llega con Marc como figurón

El apellido Gasol saltó definitivamente al estrellato en las tablas del Carpena. Han pasado ya siete años desde que Pau subiera ese invisible escalón entre la promesa y el crack. Lo hizo en la Copa del Rey de 2001, con el Real Madrid de Scariolo como testigo último. Meses después, antes de cruzar el charco, volvería para barrer al Unicaja en el tercer partido de semifinales de la ACB. Desde entonces, respeto a la figura en Málaga, como se demostró cuando el pasado octubre jugó aquí con los Grizzlies. Ahora viste la sagrada túnica púrpura y dorada de los Lakers y sus preocupaciones pasan por luchar por el anillo de campeón de la NBA. Cómo cambia el asunto.

La saga continúa con Marc, con los números en la mano el mejor jugador de la ACB (27 puntos de valoración media por partido y ocho galardones de MVP semanales). Sus derechos para la NBA los tenían los Lakers y ahora dispone de ellos el equipo de Memphis, fruto del traspaso de Pau a L. A. "Business is business (el negocio es el negocio)", dicen los americanos.

Marc es el principal enemigo que hoy tiene enfrente el Unicaja. En el periodo de 10 días en el que el conjunto malagueño ha reposado físicamente, aclarado ideas e introducido algunos nuevos conceptos para el tramo final de la temporada, el Akasvayu ha jugado tres partidos a cara de perro en Turín, en la Final Eight de la ULEB. Aquí hay teorías para todos los gustos. Desde el obvio mayor reposo del Unicaja hasta el elevado ritmo de competición del conjunto gerundense, exigido a altos niveles en la última semana mientras la máxima intensidad de los de Scariolo se ha experimentado en los entrenamientos. A toro pasado será más sencillo sacar conclusiones de qué benefició a quién. Pero el de hoy no es un partido de trámite, ni mucho menos. El Gran Canaria no se rinde y obliga a sus antecesores en la tabla a acumular victorias. Son Unicaja y Akasvayu el séptimo y el octavo. Quien pierda hoy sentirá de nuevo el aliento en el cogote de los canarios, sensación nada agradable. El cuadro malagueño tiene el colchón del averaje con los amarillos. Y en la ida en Gerona venció (73-83) con solvencia, por lo que otra victoria daría un nuevo plus de ventaja para asegurar el séptimo puesto y no pasar fatigas. Fue aquel triunfo durante el magnífico mes de diciembre, en el que se vapuleó a Madrid y Barcelona en Málaga y se venció también en Fuenlabrada y Zagreb. Y que hizo pensar en apuntar a cotas más altas de las que después se han alcanzado.

Parte de esa frustración viene de parte de las lesiones. Cada cual ya le puede dar una mayor o menor trascendencia a los contratiempos físicos, de los que ningún equipo está exento, pero sí parece que el constante goteo de problemas no ha ayudado a la consolidación de un equipo que se ha revelado, hasta el día de hoy, frágil mentalmente y sólo constante en determinadas situaciones. Para intentar remendar ese déficit hoy vuelven a la convocatoria Carlos Cabezas y Alfonso Sánchez. Dos hombres de la casa, con un carácter que no sobra en este equipo. Son casos diferentes. Cabezas, más referente que nunca esta temporada, ha jugado únicamente cuatro partidos en los dos últimos meses, víctima de sendas roturas fibrilares, percances poco habituales en él. Scariolo ha clamado repetidamente por la vuelta de su base titular. Los últimos 10 días le han servido como una minipretemporada para ponerse a punto. Tiene muchas cosas en juego en este final de temporada tras una primera mitad excelente. Entre otras, conquistar un puesto en los Juegos, que parece que no es sencillo.

El caso de Alfonso Sánchez es para celebrarlo. Ya con el alta médica vuelve de manera real ante el Akasvayu seis meses después de esa lesión de rodilla que se produjo ante el Polaris World Murcia. No se espera, evidentemente, un concurso extenso del marbellí de sopetón, pero tiene la oportunidad de continuar labrándose un puesto en el equipo si lo hace tan bien como antes de la lesión. Físicamente está hecho "un toro", según el preparador físico, Enri Salinas. Ha mejorado en esta época de recuperación su tren superior y la lesión parece historia viéndole realizar sin ningún miedo mates de espalda en los calentamientos.

Marcus Haislip, el último tocado, participó durante toda la sesión de entrenamiento de ayer con sus compañeros, aunque se ausentó durante el tiro para seguir tratando su tobillo izquierdo, en el que aún tiene molestias tras el esguince sufrido la semana pasada. Pero estará en la pista y, por primera vez en la temporada, Sergio Scariolo tendrá al completo a su equipo, incluido a Melvin Sanders, que parece haberle ganado la partida a Terrel Castle (el resultado de su fichaje merece un estudio aparte) en la carrera por evitar el descarte. Un nuevo Unicaja, más profundo y extenso, asoma para rematar una temporada cuyo saldo a día de hoy sabe a poco con el parámetros de las temporadas anteriores.

El Akasvayu, inmerso en problemas económicos y con el citado Marc Gasol como referente absoluto, mide a esta nueva versión del Unicaja. Un bloque entrenado por Pedro Martínez, hasta hace poco en la lista de futuribles al banquillo malagueño la próxima temporada, y con varios jugadores interesantes a los que sigue la dirección deportiva del Unicaja. Por ejemplo, Sada y San Emeterio.

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