Un cuerpo técnico capaz de lo imposible

  • Javi Gracia y sus ayudantes prepararon concienzudamente el asalto al Camp Nou Hubo triple sesión de vídeo y hasta Kameni ensayó los saques rápidos para sorprender a la contra

El cuerpo técnico del Málaga, bien es sabido, dedica numerosas de la semana al trabajo. Es algo que complace muchísimo entre los directivos, esa capacidad abnegada. De hecho, lo primero que impresionó al director general, Vicente Casado, y el director deportivo, Mario Husillos, en su primera reunión con el navarro para negociar su incorporación fue que lo primero que pidió fue tener un despacho. No son pocos los partidos en que parte de lo ensayado durante la semana se ha cumplido en el terreno de juego. Pero el Camp Nou tiene una capacidad de resonancia planetaria. Y comoquiera que ante el Barcelona le salió el planteamiento perfecto y sus jugadores supieron plasmarlo a la perfección, Gracia y sus hombres de confianza salieron absolutamente triunfadores del sonado triunfo. Su crédito entre la afición ya había ganado muchos enteros; desde el sábado se ha disparado.

Habitualmente, cada entrenador ve en su pizarra cómo plasmar el partido perfecto; pero luego llegan el rival y los componentes arbitrarios del fútbol para tirarlo por tierra. No le pasó a Javi Gracia, que hizo alguna concesión a la euforia en la sala de prensa, pese a sus intentos por contenerla, sabedor de que es como encontrar una aguja en un pajar, más ante un Barcelona que estaba más que lanzado. El aficionado, con mayor o menor conocimiento táctico del fútbol, pudo ver que los jugadores blanquiazules anularon a los catalanes en defensa y les pusieron las cosas complicadas en ataque. La cuestión es que lo desarrollaron tal y como se planteó durante la semana, una semana que fue especial, puesto que la sesión de vídeo habitual llegó por triplicado, para demostrar un perfecto análisis del juego del Barcelona y las claves para frenarlo. Iban Andrés suele ser el encargado de estos montajes.

Los jugadores llegaron a ver vídeos específicos del tridente ofensivo, Messi, Luis Suárez y Neymar, y de las claves de cómo frenarles. Sin duda, la estrategia salió de fábula. Rosales y Miguel Torres se mostraron infranqueables ante los talentosos sudamericanos y el sistema en acordeón para frenar al delantero uruguayo no tuvo fugas. También tuvieron que estudiar la manera en que el Barcelona saca el balón jugado desde atrás. Los ayudantes de Javi Gracia trabajaron sesiones de Busquets y Rakitic, aunque finalmente fue Rafinha el que tomó el lugar del croata en el centro del campo. Había obsesión por taponar la construcción del juego rival y eso también salió de maravilla. El último de los vídeos versó acerca de cómo hurgar en la zaga, para lo cual se pidió valentía y físico a los jugadores para que no dudaran en subir con varias unidades y así pillarles por sorpresa.

Tampoco Kameni se suele librar de ese trabajo previo de preparación. A cada partido se estudia a los lanzadores de penaltis del rival. No fue casualidad que el camerunés detuviera las penas máximas de Parejo en Mestalla (aunque el rechazo lo convirtió él mismo en gol) y Cavaleiro en Riazor (las otras dos recibidas las transformó Barral hace tres partidos engañando al portero). Lo destacable del pasado sábado es que el saque rápido y largo de Kameni que luego se convertiría en tanto de Juanmi previo error de Dani Alves también estaba ensayado. Incluso el preparador de porteros, Íñigo Arteaga, se lo recordó en alguna ocasión al camerunés durante la última rueda de calentamiento.

No sólo la labor previa salió a pedir de boca. Los movimientos durante el encuentro también. Dio igual que Juanmi rompiera los planes a los cinco minutos de la reanudación, cuando un problema muscular le obligó a pedir el cambio. Amrabat estaba sancionado y Javi Guerra en el banquillo, aunque el veleño se había pasado toda la semana arrastrando problemas en un gemelo y entró en la convocatoria sin opciones de jugar (hecho que, por otra parte, refrenda la nula confianza del entrenador en Rescaldani). Sin embargo, entró Juanpi y, aunque el equipo pasó a jugar con un falso delantero, no se resintió el esquema original. En cambio, Luis Enrique acabó desquiciándose y realizando unos cambios nada habituales en él. Hasta Mascherano, que estaba reservado para Manchester, tuvo que entrar en lugar de Dani Alves. Jordi Alba acabó entrando por el centro del ataque y Pedro fue más centrocampista que extremo.

Cabe destacar, además del buen trabajo, la implicación física de Javi Gracia, que el pasado jueves se ausentó del entrenamiento por encontrarse encamado con fiebre. Dada su alta capacidad de sacrificio, muy enfermo tenía que encontrarse para no acudir a la sesión. Los que trabajan con él, de hecho, lo confirmaron. Reapareció el viernes sin estar aún a punto e incluso se sentó en el banquillo del Camp Nou todavía con décimas, aunque hizo lo posible por que no se notara.

Desde el sábado, no paran de llegar elogios para el preparador navarro y los suyos. Ya hay quien hasta acuña el término 'método Gracia' como fórmula para jugarle al Barcelona con posibilidades de éxito. Ellos, en privado y públicamente, derivarán todo el mérito en sus futbolistas, por su gran aplicación sobre el césped. Es más, en su cabeza ya no cabe la alegría por este triunfo, sino en la preparación del encuentro ante el Getafe a partir de hoy. Un partido que, dado el listón puesto el pasado sábado y el riesgo de autocomplacencia, a buen seguro que Javi Gracia lo considera más difícil.

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