Sin defensa los triunfos se escapan

  • Boquete El Unicaja ha recibido en los últimos cinco partidos 86 puntos de media, descuidando la base sobre la que edificó la remontada Futuro El panorama obliga a asegurar los dos duelos en casa (Le Mans y Efes Pilsen) y jugársela en Vilnius

El profeta Elías bajó el pulgar de su mano al Unicaja después de tenerlo levantado hasta el minuto 35. Hasta entonces, un equipo malagueño digno, siempre en el partido por debajo de los 10 puntos, con momentos de brillantez como los del primer cuarto, jugado de poder a poder entre dos ataques que pasaban por encima de las defensas. Después, el agujero negro que periódicamente regresa, últimamente demasiado (Badalona, Manresa, Tel Aviv), y que destiñe el marcador. 19 puntos en contra suena a paliza. No lo fue en el transcurso del partido, pero sí al final. Hasta peligró el averaje particular laboriosamente tejido el pasado 15 de noviembre.

Está atrancado el Unicaja en esa línea ascendente que dibujaba desde finales de noviembre. Firmó una secuencia de nueve victorias en diez partidos con el único receso de Estambul. Ahora, en los últimos cinco encuentros el balance es de dos victorias y tres derrotas. Se gana en casa y se pierde a domicilio, una mala costumbre que no debe prolongarse. Hubo una serie de triunfos, en Fuenlabrada, Gerona y Zagreb, que parecían anunciar una mejoría en la resolución de las dificultades lejos de Málaga. Falta ahora ver cuánto se prolonga esta secuencia. De momento, comienza a ser otra vez un problema muy serio, porque sólo con el Carpena no se llega lejos. Y hay que bajar el trasero en defensa. En los últimos cinco partidos, el promedio de puntos recibidos es de 86. Un equipo que ha construido su innegable mejora en la defensa no puede tolerar tanto caudal ofensivo del rival.

primer cuarto

Anunció el primer cuarto un partido para los anales. Fue cuesta abajo en su calidad. La defensa presionante que planteó Scariolo propició que el partido enloqueciera. Fizer acabó subiendo el balón en más de un ataque, antes de devastar con 16 puntos en los primeros 10 minutos. En algún momento, Ndong salió despedido. Welsch, con ocho puntos, amagaba con otro partidazo. Pero, como en Manresa, se diluyó progresivamente. Santiago salió en el minuto 6 y selló dos mates. Había sensaciones de partido grande. Siempre en un margen de seguridad de cinco puntos en contra, el Unicaja parecía muy metido en el encuentro, pero ya en el segundo cuarto comenzó a acusar los efectos del cuerpo a cuerpo con un rival de gran enjundia como el Maccabi.

El panorama resultante es que restan tres jornadas de la primera fase, toca asegurar los dos de casa (Le Mans y Efes) y pelear el de fuera (Vilnius) para acceder al bombo de los mejores en el Top 16. Tras la final del domingo ante el Cajasol, y antes, se espera, de la Copa del Rey resta un tramo para preparar mejor el asalto a la segunda fase con la que rematar este buen inicio.

inédito sanders

Ayer ejerció de quinto televisor el alero del Unicaja, que por primera vez desde que debutó ante el Gran Canaria se quedó sin jugar ni un minuto. Ya en Manresa su participación fue casi testimonial y ayer no compareció sobre el parqué del Nokia Arena. Parece que, de momento, sólo tendrá minutos en situaciones favorables y con la corriente a favor.

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