Una derrota dañina

  • La caída ante el Banca Cívica hace reflexionar a todo el club · Fitch espera el pasaporte esta semana que viene · Se está valorando fichar a un anotador exterior

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Un buen conocedor de las entrañas de Los Guindos suele tener una frase recurrente. "Cuando la pelota entre, todos somos buenos. Si no, todos malos". Es lo que sucede en el Unicaja, parece todo el mundo malo. El entrenador que hace un mes era aceptado casi de manera unánime como el hombre que había ensamblado las grietas en el vestuario y había construido un equipo fiable confiesa ahora que está "muy preocupado" porque no encuentra soluciones a la caída de su equipo. El jugador franquicia desaparece durante 25 minutos en la cita más esperada. El capitán Berni, que ganaba partidos hace tres meses, está irreconocible, toma malas decisiones. Del Zoric que ponía al Carpena en pie no hay noticias. Y así se puede seguir hasta el último hombre de la rotación.

La derrota del viernes es perniciosa, dañina. Es de las que golpean fuerte y puede tener consecuencias serias. El crédito del entrenador, cuando se cuestiona a los que mandan y deciden, parece fuerte. Nunca ha sido el Unicaja un equipo que destituyera entrenadores, lo de Aíto el año pasado resultó una excepción por una situación irrespirable.

El equipo regresó a Málaga la misma noche del partido, pero Chus Mateo pasa el fin de semana en Barcelona observando baloncesto acompañado de su familia. Son sus peores momentos como entrenador del Unicaja, había puesto mucha ilusión en este evento, creía superada la mala racha. Pero la realidad dio una bofetada al equipo. Tras el encuentro, Mateo lo diseccionaba con tono de voz apagado, lógico tras el revés padecido. Pero su mensaje sonaba tan crudo como real. Admitía su preocupación, reconocía que las medidas aplicadas para recuperar al enfermo no surtían efecto. Tiene trabajo por delante, depende mucho.

Pero pesan las nueve derrotas en los últimos 11 partidos. Y el calendario que se avista es demoledor. En el próximo mes y medio hay que jugar dos veces contra el Madrid, contra Bilbao, Valencia, Baskonia, Lagun Aro, Lucentum, CAI... Todos equipos de play off, cuando se ha caído equipo en un tramo de competición favorable en ACB, no tanto en Euroliga. El jueves se puede confirmar la eliminación europea. Es un momento delicado. Las caras de los responsables cajistas tras el partido eran significativas, la decepción era honda. Se esperó mucho este partido y resultó un fiasco. Ver al Banca Cívica competir con el Real Madrid profundizaba en la herida.

Confesaba Chus Mateo hace un mes, cuando se cumplía un año de su llegada al banquillo, que una de las cosas que aprendió de una experiencia fallida en Zaragoza fue que la indecisión es lo peor, que hay que tomar decisiones. Probablemente le haya llegado el momento de activarlas si no quiere verse arrastrado por la corriente. El equipo está descabezado, los bases no hacen jugar. Los exteriores no meten, los interiores no reciben balones. Fitch recibirá esta próxima semana el pasaporte albanés, según los plazos dados al club por la agencia que le representa. Payne volverá al trabajo mañana con el resto de la plantilla.

Fitch está en la plantilla y con el pasaporte es difícil que salga. El club pondera la posibilidad de acometer un fichaje, un anotador exterior que cambie la dinámica de la plantilla. Sería el momento de cortar a algún jugador de los no cupos. Rowland, Valters, Zoric, Peric, Freeland y Darden son las otras opciones, algunas de ellas no reales. Tanto el cuerpo técnico como el director deportivo, Manolo Rubia, peinan el mercado. Ha llegado el momento de tomar decisiones porque el Unicaja no se levanta. Y aún queda temporada.

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