Del dolor de barriga a la exhibición

  • Messi no cesa de asombrar y acapara los elogios hasta cuando parece indispuesto

La biografía de Lionel Messi sigue alimentándose de anécdotas insólitas: la última habla de un jugador que en la tarde del martes estaba en cama con "dolor de panza" y poco después sentenciaba el duelo de los octavos de final de la Copa ante Osasuna con dos grandes goles.

Relatada por los propios protagonistas en la noche del miércoles, la historia comienza por la mañana con un comunicado del Barcelona anunciando la ausencia de Messi para el partido ante Osasuna por un "proceso gripal y fiebre".

La sorpresa apareció cuando todos vieron aparecer a Messi por el Camp Nou con las botas de futbolista para ocupar inicialmente un sitio en el banquillo.

Ya en la segunda parte salió a ejercitarse en la banda ante el estupor de José Luis Mendilíbar, el técnico del Osasuna, quien llamó la atención del jugador.

"Le dije a Messi cuando estaba calentando que si no estaba con fiebre y enfermo, como habían dicho, y se ha descojonado (reído)", relató el preparador osasunista tras el encuentro.

Messi saltó al campo con media hora por delante y le dio tiempo a realizar varias jugadas extraordinarias, incluyendo dos preciosos goles, uno con la cabeza y otro con su zurda, que completaron el triunfo 4-0 del Barcelona para dejar casi sentenciado el pase a los cuartos de final de Copa.

Luego Messi contradijo la propia versión de su club y aseguró que no tenía fiebre: "Sólo me dolía la panza".

Tales aclaraciones metieron en un problema a Josep Guardiola, que tras el partido tuvo dificultades para explicar la súbita recuperación de Messi. "Tenía frío, pequeñas décimas de fiebre. Le dije: 'Vete a casa y ven si te encuentras bien'. Luego llamó y dijo que se encontraba mejor y por eso le puse en el banquillo", relató el entrenador del Barcelona.

Pero las explicaciones no parecieron suficientes para el rival que volvió a padecer a Messi el martes y Patxi Izco, presidente de Osasuna, dijo a los micrófonos de la Cadena COPE: "Si a Messi le dolía la tripla, a mí me dolían los huevos".

Sea como fuere, Messi provocó el primer clamor del año en el Camp Nou y la prensa catalana volvió a rendirse a su talento. "Messi es un ángel del fútbol enviado por Dios a la tierra, a Barcelona y al Barça", publicó ayer el diario Sport.

Sergio Busquets, centrocampista del Barcelona, encontró una explicación a la vertiginosa recuperación del gran Messi: "Su secreto es que es el mejor del mundo".

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