Un espectáculo que pudo dar más de sí

Grandes expectativas eran las que los organizadores del Málaga Master Internacional tenían para la segunda edición de este torneo. Y en eso quedó todo, sólo en grandes expectativas. Frente al lleno total que se preveía -al menos en la gran final de ayer- sólo se copó un poco más de la mitad del estadio Martín Carpena, claro que los asistentes a la final esperaban presenciar un disputado duelo entre dos grandes y tuvieron que conformarse con un partido insulso en el que Moyà decepcionó y Nadal no dio todo cuanto pudo.

La de ayer fue una de las tardes más sosas del torneo, pero la afición ha disfrutado de lo lindo con cada uno de los partidos. La jornada del viernes, que tuvo un costoso despegue con el choque entre David Ferrer y Pablo Martín, llevó al Carpena a apoyar al vigente campeón de Andalucía en golpes que hasta el propio alicantino fue capaz de aplaudir.

Nicolás Massú y Feliciano López dieron un gran recital luchando por cada uno de los puntos y haciendo virguerías que motivaban a la afición y que la mantuvieron alerta durante 90 minutos.

En la segunda jornada, a la que acudió mucha más gente que a la primera, la nota de color la puso Nadal, cuya sola presencia dejó sin habla al Carpena.

De esa misma forma comenzó la tarde de ayer, con un minuto de silencio en honor al guardia civil asesinado por ETA en Francia. El público, puesto en pie y unido por esta causa, aprovechó las circunstancias para vitorear al unísono a sus ídolos. La afición, "un diez", como bien dijo Nadal en rueda de prensa, eso sí, los jueces de línea no deben estar muy de acuerdo con esto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios