"Si tuviera estatura de escolta no jugaría al baloncesto seguro"

  • El gigante bosnio cree que hubo algo de relajación en la derrota del sábado y asegura que "ahora" sólo piensan "en el Alicante" · El pívot revela algunas intimidades y señala a Duncan y Sabonis como referentes

Los 222 centímetros de Nedzad Sinanovic no pasan desapercibidos. El jugador más alto de la Liga es lo más parecido a un gigante que ha pasado por Málaga y él asume su condición con bastante sentido del humor. Atraviesa su momento más feliz como jugador de baloncesto. Tras varios años de intentos fallidos, ha encontrado la estabilidad que anhelaba en la élite gracias a la confianza de Chus Mateo y Paco Aurioles. Sina lo agradece profundamente, pero no piensa quedarse aquí. Habla de la sorprendente derrota en San Sebastián y se atreve a revelar algunas de sus intimidades.

-Hablé con usted a principios de febrero después de su gran partido con el Lietuvos (15 puntos, 8 rebotes y 27 de valoración). ¿En qué ha cambiado su vida desde entonces?

-Desde entonces soy otra persona. Me conoce mucha más gente. Ahora estoy más contento y muy agradecido por la oportunidad que se me ha brindado.

-¿Siente que, ahora sí, ha cumplido o comienza a cumplir su sueño en esto del baloncesto?

-Estoy empezando. Espero que tenga salud y pueda ayudar más y mejorar día a día. Intento ser cada día mejor y noto que cada entreno me sale mejor. Creo que estoy progresando.

-¿Nota la diferencia entre trabajar con los chavales del Clínicas y hacerlo ahora con el primer equipo?

-Sí, por supuesto. Esto es mucho más duro y competitivo. En mi puesto están Robert, Freeland, Guille... Es mucho más difícil que con los chavales.

- ¿Con qué se queda de todo lo vivido durante estos meses?

-Me quedo con la oportunidad que se me dio, incorporarme al primer equipo y poder trabajar con ellos.

-¿Algo más concreto?

-Tengo grandes recuerdos. El partido contra el Lietuvos me vino muy bien. Y el del Joventut también fue importante. Pero eso ya es pasado. Hay que mirar al futuro e intentar ganar los máximos partidos posibles.

-¿Qué se aprende de entrenar todos los días junto a pivots como Freeland, Archibald o Garbajosa?

-La dureza y la intensidad es muy importante a este nivel. Si no estás bien en ese aspecto es muy difícil. Con ellos peleo más, lucho más por cada posesión, por cada balón, por cada rebote. Y eso me sirve muchísimo para el día de mañana.

-¿Va por ahí su margen de mejora?

-Yo diría que sí. Debo estar mucho más activo y pendiente de mi hombre, del rebote...

-Pero hay otro aspectos a mejorar. Por ejemplo, controlar las faltas.

-Por supuesto. En San Sebastián cometí nada más salir una falta innecesaria por un despiste. Debo corregir eso.

-Con el primer equipo utiliza menos el tiro de lo que lo hacía con el Clínicas. ¿A qué se debe, tiene orden de no tirar?

-No. Chus [Mateo] me dice que tire si estoy solo, pero ahora estoy intentando buscar más jugar cerca del aro. Tenemos buenos tiradores y si juego dentro ayudo a liberar a esos tiradores. Los técnicos no me reprochan que tire.

-Por su estatura, sufre mucho en la defensa del bloqueo directo.

-Sí, me cuesta salir a frenar al exterior y volver a recuperar mi posición. Me dicen que salga si puedo llegar, pero que si no, proteja el aro. Es lo que intento hacer.

-¿Hay algún jugador en el que se fije especialmente?

-Bueno, me gusta mucho Tim Duncan y me encantaba Sabonis. Son dos buenos espejos.

-¿Se ha imaginado alguna vez con una estatura menor y jugando de escolta?

-Si tuviera esa estatura no jugaría al baloncesto seguro.

-Su altura pasa más o menos desapercibida en una pista de baloncesto, pero ¿cómo afecta a su vida cotidiana?

-Me encuentro con muchos obstáculos. Desde tener que agacharme al pasar por una puerta, a entrar en el coche o a pasear sintiéndome observado por todo el mundo. Hay mucha gente que se sorprende al verme. Me dicen "¿Qué comiste?".

-¿Y qué hace con la ropa?

-Tengo un amigo que tiene una tienda de ropa para gente grande en Bolonia. La compró allí o por internet. Con el calzado hago igual.

-¿Qué número de pie calza?

-Un 51,5 ó un 52. Depende de la marca.

-Su cama tampoco será normal.

-No, tengo una especial de 2,30. Mi mujer se pierde en ella (risas).

-Cuando llegó a Málaga en 2003 compartió piso con Fran Vázquez. ¿Qué recuerda de aquella época?

-Éramos muy jóvenes. Yo tenía sólo 19-20 años. Trabajamos mucho con Kosta Jankov. Convivimos cinco meses y fue una experiencia muy bonita.

-Después de cada partido siempre se acerca a uno de los fondos para saludar a su mujer y su hija. ¿Hay algo especial en ese gesto?

-Es una costumbre. Ya lo hacía antes. Es un detalle. Son lo único que tengo aquí y es un modo de agradecer todo el apoyo que me dan.

-Su trayectoria está repleta de curiosidades: fue elegido en el draft de la NBA por Portland sin haber jugado ni un sólo partido oficial.

-Es cierto. El primer partido oficial lo jugué para ellos en la Liga de Verano (risas). Jugué seis minutos y metí seis puntos.

-¿Lo de la NBA está ya descartado?

-Sí, eso es algo que está aparcado. Si ocurre algo, pues que ocurra, pero ahora mismo no estoy pensando en ello.

-Hablemos un poco del equipo. ¿Qué les pasó en San Sebastián?

-No tuvimos mucho acierto, todo lo contrario que ellos. Y si no aciertas desde fuera y ellos lo meten casi todo, es muy difícil competir. No tuvimos un buen día. Debemos mejorar eso. El partido del próximo domingo ante el Meridiano Alicante es el más importante de toda la temporada. Ahora sólo estamos pensando en Alicante.

-¿Cree que hubo algo de relajación y de exceso de confianza?

-Un poco sí. Pero son cosas que pasan. Queríamos ir a tope, pero después de comprobar nuestra mala racha en el tiro y la buena de ellos...

-¿Han hablado sobre ello en el vestuario?

-Hemos hablado sobre algunas cosas. No nos podemos relajar más ni permitir más tropiezos. Tenemos que ir a tope.

-¿Les puede afectar anímicamente esa derrota?

-No lo sé. Lo primero es seguir adelante. Después, ya veremos. Tenemos un calendario muy complicado y vamos a tener que luchar hasta el final.

-Van a tener que ganar probablemente un partido fuera y les queda visitar Valencia, Las Palmas y Barcelona. Difícil panorama.

-Sí, muy complicado. Y tampoco será fácil ganar en casa ante dos equipos que se están jugando la permanencia.

-¿Ve alguna de esas visitas más accesible que otras?

-Alicante. Estamos pensando en Alicante.

-Por último, ¿qué me dice del Clínicas Rincón, ya salvado matemáticamente?

-Estoy muy contento por ellos. En el último viaje, tanto Pablo [Almazán] como yo estuvimos hablando con ellos. Los dos hemos formado parte de ese equipo hasta hace dos meses y estamos muy orgullosos. A ver si el año que viene se puede hacer un equipo más competitivo.

-¿Es el Clínicas el equipo en el que mejor ha jugado?

-No, en el Unicaja.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios