Un extremo deprimido, un lateral insuficiente

  • El último error del luso en Valencia confirma sus problemas de adaptación a la zaga

Tenía que ocurrir algún día. Ocurrió en el Ciudad de Valencia. Caballero inició la jugada dándole un balón rápido a Eliseu que se convirtió en la génesis del 2-0 del Levante, principio del fin del partido. El meta argentino buscaba un lateral izquierdo, pero encontró un extremo zurdo. Entra en la rutina del defensor cuando su portero detiene un balón correr hacia delante sin perderle de vista para ver cómo elige crear el ataque. No lo hizo el luso, falta de mecánica interiorizada. Y pasó lo que pasó. Un error de bulto que, tras una trayectoria muy errática, confirma la incomodidad del jugador en esa demarcación. El Málaga sigue sin tener un lateral convincente y se ha quedado sin una baza ofensiva.

No es algo nuevo ver despistado al ex del Lazio en tareas defensivas. Debutó esta temporada en esa posición en el campo de Mestalla. Allí cuajó un partido soberbio, máxime teniendo en cuenta que su equipo se quedó con nueve jugadores. Pero nada más lejos de la realidad. En los diez encuentros siguientes, su nivel menguó bastante. En la retina aún quedan distracciones como ante la Real Sociedad en Anoeta (un mal marcaje a Xabi Prieto casi supuso goles en contra en dos ocasiones) o su particular manera de seguir las carreras de Nilmar en El Madrigal, en una de las cuales tuvo un forcejeo que bien pudo ser decretado como penalti, tal y como reclamaron los jugadores amarillos aquella tarde. Además, en esos once encuentros ha visto más amarillas (cinco) que en los 19 anteriores (cuatro).

En el capítulo ofensivo también se puede apreciar su bajada de rendimiento. Su producción anotadora, tres tantos hasta la jornada 14, se ha detenido súbitamente desde su cambio de ubicación. Igualmente, ha dejado de protagonizar tardes como la de la visita del Racing, en la que dos de sus asistencias valieron para que Rondón marcara (4-1). Su pase de gol con la derecha al venezolano para hacer el 0-2 en San Sebastián es la excepción que confirma la regla.

Tras probarlo durante varias semanas como lateral, Pellegrini acabó convenciéndose de sus prestaciones ahí tras la imposibilidad de acometer el fichaje de José Ángel en el mercado de invierno. Por su parte, públicamente el jugadores ha sido siempre cauteloso y ha afirmado su disposición a actuar donde le diga el entrenador, aunque en su círculo de amigos ha confesado los problemas que está sufriendo para adaptarse a una posición en la que no se siente cómodo.

Con Mtiliga y Manu fuera de sus planes y la opción de recurrir al filial descartada, dicho parche se mantendrá de aquí a finales de temporada, con lo que ello conlleva de cara al equipo y la mentalidad del futbolista.

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