Los favoritos se escapan juntos

  • El ritmo de cabeza disminuye con respecto a la temporada pasada, lo que posibilita que el grupo de favoritos aumente · Atlético y Villarreal recuperan su sitio natural mientras que el Sevilla cede terreno

A semejanza de lo que suele ocurrir en las grandes etapas del Tour de Francia, el grupo de escapados ha tomado forma cuando apenas se han disputado cinco jornadas de Liga. La diferencia estriba en que, si en las grandes etapas los primeros en escaparse son corredores sin opciones que buscan la aventura en solitario, en esta ocasión han sido los favoritos, los llamados a pelear por las primeras plazas, los que han impuesto un alto ritmo desde el comienzo para evitar la presencia de invitados incómodos.

Y el grupo de escapados ha crecido en comparación con la temporada pasada. A estas alturas del curso anterior, Barcelona y Real Madrid habían impuesto un ritmo que nadie, a excepción de un Sevilla que aguantaba haciendo la goma a tres puntos, había logrado soportar. Este curso ambos se han vuelto a escapar, pero en esta ocasión, Valencia, Atlético de Madrid o Villarreal parecen dispuestos a dar algún que otro relevo en cabeza, y quién sabe si atacar.

La sorpresa entre los escapados es el Espanyol, cuyo rendimiento como local continúa siendo sobresaliente. El que no ha aguantado el ritmo, de momento, es el Sevilla, aunque se espera que el cambio de entrenador sirva de avituallamiento revulsivo.

La falta de enfrentamientos directos entre los favoritos en estas primeras cinco jornadas, ha sido otro factor favorecedor de que las diferencias sean mínimas. Sólo el Atlético de Madrid ha medido sus fuerzas con equipos como el Valencia o el Barcelona, cosechando en el primer caso un valioso empate a domicilio y sufriendo ante el Barcelona una derrota que no se convirtió en goleada gracias a la espectacular actuación de De Gea.

Ese fue el duelo en el que el Barcelona dio mayores muestras de poderío, pero sus titubeos ante equipos menores como el Hércules o el Sporting hacen pensar que, si bien en los momentos clave no tiene pinta de fallar, quizás la relajación pueda ser aprovechada por sus rivales.

Pero si algo parece confirmar que la Liga no va a ser cosa de dos, o al menos, de una manera tan rotunda como el curso pasado, es el inicio de campaña del Real Madrid de Mourinho. La búsqueda de la excelencia fue la excusa que Ramón Calderón argumentó para destituir a Fabio Capello tras ganar una Liga y fichar a Schuster. Ahora el palco lo ocupa de nuevo Florentino Pérez y con el fichaje de Mourinho el mensaje es la consecución de títulos por la vía que sea.

Y aunque no se esperaba que el camino para acabar con la hegemonía del Barcelona fuera sencillo, tampoco se contaba con que las mayores dificultades para situarse al frente de la Liga se sufrieran en los estadios del Mallorca o el Levante. Sin embargo, el ritmo de la cabeza de carrera no es tan asfixiante como antaño, lo que favorece a un Madrid al que le vale con tirar de solidez defensiva para continuar arriba, a la espera de que el acierto goleador aparezca.

Tras una temporada de escarceos por la clase media de la tabla, el Atlético parece haber logrado la anhelada regularidad en la Liga, algo que también pretende recuperar un Villarreal con un Nilmar más asentado en su segunda campaña, y con la aportación de la camada de jóvenes que destacaron en el filial.

El Espanyol parece haber asumido el rol de equipo revelación que la pasada campaña ostentó el Mallorca. Sin embargo, su comportamiento en los enfrentamientos directos con los favoritos es una incógnita, de la misma forma que nadie puede predecir la capacidad de reacción de un Sevilla que aunque no está mal colocado en el pelotón, no parece estar fresco ni de piernas ni de mente.

La etapa no ha hecho más que comenzar, pero los roles parecen estar definidos: el Valencia es líder con 13 puntos, le siguen Villarreal y Barça con 12, el Madrid con 11, el Atlético con 10 y Espanyol con 9. Los mejores, en cabeza.

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