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El gafe del número 10

  • Tiago Gomes podría lucir un dorsal marcado por el declive de Edgar y el papel marginal de Stosic

Pelé llegó a asegurar que el 10 era el número de la suerte. Desde el astro brasileño, jugadores de la talla de Maradona o Platini han lucido un dorsal muy codiciado en el mundo del fútbol. Sin embargo, en el Málaga se trata de un número gafado. El maleficio comenzó con Edgar. Aunque en la temporada en la que cayó lesionado de gravedad, la 2000/2001, no llevaba ese dorsal, el portugués lo luciríaa partir de la 2003/2004, año en el que comenzaría el declive del jugador. Sus últimas campañas en Málaga, ya con el 10 en la espalda, coincidieron con la peor versión del portugués, que en muchos partidos de la temporada fue silbado por la afición.

El siguiente jugador que luciría ese dorsal fue Stevan Stosic. El serbio llegó al Málaga antes del inicio de la 2006-2007. Esa campaña su presencia fue testimonial y esta temporada, ya con el 10 a la espalda, no llegó a debutar en la Liga y sólo jugó el partido de ida de la Copa del Rey ante el Salamanca. Su marginal papel en el equipo motivó que el Málaga le cediera al Racing de Ferrol, donde sólo un mes después sería dado de baja.

Tiago Gomes sería el siguiente jugador que en un principio iba a lucir ese número. Sin embargo, la estancia del portugués en Málaga ha estado salpicada de contratiempos. Antes de firmar su contrato, estuvo recluido cuatro días a la espera de que el Málaga y el Estrella de Amadora llegaran a un acuerdo. Ahora, el luso está a la espera de que la empresa tenedora de sus derechos desbloquee el conflicto y le pague al conjunto portugués unos 850.000 euros. Ayer, tanto el presidente del Estrella de Amadora, Antonio Oliveira, como el agente del jugador, Sergio Ferro, estuvieron reunidos en Mérida con los representantes de la empresa, pero los dos permanecieron ilocalizados durante toda la jornada. Desde el club el mutismo es absoluto y el jugador, si antes no se produce el acuerdo, abandonará el Málaga el próximo viernes. Desde el entorno del jugador se apunta a que sus "ganas de triunfar" en el Málaga son el principal motivo por el que aún no haya regresado a Portugal, aunque esta jornada viviría su tercer partido sin ser convocado.

La mala suerte que acompaña a los jugadores que han lucido el 10 no es sólo patrimonio del primer equipo. En el filial, Calderón también llevó ese dorsal en las temporadas 2003/2004 y en la 2004/2005, unos años en los que el canterano sufrió dos gravísimas lesiones en su rodilla que le tuvieron alejado de los terrenos de juego durante gran parte de las dos campañas.

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